lunes, 18 de agosto de 2008

LEYENDAS DEL NORTE GRANDE (segunda parte)

“La Mesa de Parinacota”

Esta es una leyenda realmente antigua y muy curiosa, en la Iglesia de Parinacota, en el pilar izquierdo del Altar principal, se encuentra una viejísima mesa amarrada de una pata. Dice la tradición que desde tiempos remotos esa mesa anunciaba la muerte, saliendo quien sabe como, por la noche de la iglesia y parándose frente a una casa donde, a los pocos días alguien se moría.
La mesa de la Iglesia de Parinacota hoy está firmemente amarrada al altar de la iglesia. Solo tres familias quedan viviendo en el pueblo.
Actualmente, don Cipriano Morales es el encargado de vigilar que no se arranque para anunciar más muertes. En los muros de la misma iglesia, unos curiosos frescos muestran a las mujeres malas sonriendo desde el infierno al ver como la mesa burlaba a los soldados españoles, que vigilaban cargando la cruz de Cristo. Ni que decir que hasta el momento a nadie se le ha ocurrido la idea de desatar la mesa.
“La leyenda de los zampoñeros de Socoroma”


El Pusiri Collo en aymará quiere decir "cerro de los músicos", cuenta la leyenda que esto tuvo su origen en Socoroma La Vieja, Marka Perdida, que esta al lado del Pusiri Collo, cerca del Cerro Aroma.

Había fiesta en el pueblo. En la casa principal los músicos zampoñeros estaban comiendo cuando llegó un viejo haraposo, ruinoso. Algunos invitados dijeron: váyase viejo mocoso. Los músicos, por su parte exclamaron: todos nosotros vamos a llegar a viejos; lo lavaron, lo limpiaron y lo sentaron en medio para que almorzara con ellos.

El viejito antes de entrar a la casa de los músicos se encontró en el corral con una señora que cargaba una guaguita, y la señora dijo: Ay tata, kunat jumax ak’am t’ant’apachas sarnaqtasa. Kawkit purjtasa? Kunara pasjtamsti tata..... (Ay tata señor, por qué andas así tú tan harapiento, tan perdido, qué te pasa, de donde vienes?...). Por su parte, el cabecilla de la fiesta dijo: ¿Qué quieres usted viejo cochino? váyase de aquí ahorita.

El viejito una vez que terminó de almorzar dijo: Me voy, pero ustedes zampoñeros váyanse de aquí muy lejos, sin mirar atrás porque algo terrible va a pasar, esto también se lo comunicó a la señora que cargaba su guagua. Los músicos salieron del pueblo con la señora. Cuando estaban en lo alto del cerro, miraron hacia el pueblo, y en un momento se convirtieron en piedra.

Actualmente, es posible ver en piedra a los músicos con sus zampoñas, como así también a la mujer. Para llegar a Pusiri Collo, desde el pueblo se tiene que caminar alrededor de dos horas. Antiguamente los habitantes de Socoroma subían al cerro Pusiri a rogar por sus cosechas y hacer ceremonias, por considerarlo cerro sagrado.


"Leyendas de los payachatas" (Leyenda inca)

Esta es una leyenda Inca que cuenta la historia de dos tribus enemistadas. Las constantes peleas y discusiones por las tierras hacían su convivencia casi insostenible. Un día, el destino quizo que el Principe y la Princesa de los respectivos poblados se encontraran. Desde ese instante comienza a crecer un amor puro y sincero superior a los conflictos de sus pueblos.

Cuando las familias se enteraron de este romance no podían comprender lo que sucedía. El odio irreflexible imposibilitaba ver que esta relación podía traer la paz y la unión. Ambas tribus se afanaron en aconsejar e impedir la cercanía de los príncipes, a través de la magia, sin embargo, no tuvieron éxito.

Era tanto el amor de la pareja que hasta la naturaleza sentía pena por ellos. Las nubes y la luna comenzaron a llorar. Los lobos aullaban y las tormentas cayeron sobre las tierras, advertencia de los dioses para ambas tribus.

Mientras la naturaleza volcaba su fuerza para que los poblados cambiaran de actitud, ellos realizaban toda clase de artilugios para romper con el amor de los jóvenes. Tan inútiles resultaron los esfuerzos, que los sacerdotes decidieron sacrificarlos para que nunca llegaran a estar juntos. En una noche oscura y sin luna los príncipes fueron asesinados.

La fuerza de la naturaleza se hizo presente, llovió y llovió por días y noches. Las lluvias, cada vez más intensas, fueron acompañadas de truenos y relámpagos que asolaron la región. Las dos tribus desaparecieron, producto de las inundaciones y en lugar de ellas aparecieron dos hermosos lagos por donde se ha visto pasar en pequeñas canoas a los dos príncipes finalmente juntos.

Los lagos creados por las intensas lluvias son el Chungará y el Cota-Cotani. La naturaleza no contenta con este homenaje, puso en el lugar de las tumbas de los jóvenes dos volcanes: El Parinacota y el Pomerame.
“LAS GUANERAS”

Don Francisco, conocido entre sus amistades me contó que hace muchos años, las guaneras de arica tenian gran actividad, según le conto su padre, existia un grupo de valientes que se descolgaban entre los peñascos para recolectar el elemento que llevaría el sustento a sus hogares.Estos fornidos hombres se reunian de tarde en tarde en algún lugar de la ciudad para tomarse un refresco, comer algo y conversar sus anecdotas entre ellos.En cierta ocasión, faltó uno de ellos y a la reunión siguiente volvio a faltar, los comentarios no se dejaron esperar: " ya no le da el cuero" comento alguien, otro dijo, " dicen que se fue a Santiago", no faltó el que comento, " parece que lo vieron tomando".
Un tiempo despues, tres de estos amigos decidieron hacer una alianza estratégica para llegar a los lugares más difíciles y así poder recoger una mayor cantidad de guano. En plena maniobra, dos de ellos se descolgaban, mientras el tercero los dirigía desde la seguridad de tierra firme, de improviso, uno de ellos efecuo un giro y se encontró cara a cara con un esqueleto, el cual estaba colgando desde una saliente inferior a la que los amigos habían usado para descolgarse, lanzando un grito de terror, aviso a sus amigos y despues de repuestos del susto, levantaron el esqueleto, pudiendo comprobar por sus ropas, que era el amigo desaparecido hace un tiempo atrás.Hoy existen aún los mudos testigos de aquellas azañas anónimas, " los cordeles", que cuelgan por las laderas de los cerros.

“La Novia de Azapa”

hay varias versiones de esta leyenda, inclusive hace años leí en el diario local la historia con nombres y apellidos, ocurrida supuestamente en los años cuarenta. Otra versión mucho más pintoresca habla de una niña de raza negra, muy bonita ella, que era oriunda del Valle. Por lo bonita y alegre le decían “la novia de Azapa”, así cuentan que para la época del Puerto Libre la novia se comprometió en casamiento, comprándose un lindo traje blanco de bodas.

Resultó que la tarde de la boda, no aparecía el auto que iba a buscarla a la iglesia (recordemos que Azapa está a varios kilómetros de la ciudad) y así fue como salió al medio del camino, con su vestido de novia, a mirar. Apareció un vehículo a toda velocidad y la atropelló matándola allí mismo..

Esta muerte tuvo profundo impacto y quedó grabada en la imaginación colectiva en forma de una leyenda que ha llegado hasta nuestros días. La Novia de Azapa, sale por las noches por los caminos del Valle a asustar a extraños y lugareños.
"Los socavones de Pica" (Tarapacá)

Cuando los españoles vinieron a establecerse en estos lugares, no tuvieron acogida por los indios piqueños, por lo que se trasladaron a Matilla, donde fundaron una población. Uno de estos pobladores se enamoró de la hija del cacique de Pica, solicitándola a su padre para contraer matrimonio, a lo cual se negó el cacique. Dámaso Morales, que así se llamaba el español, insistió en su petición, obteniendo esta vez mejor resultado, pero con una condición tan difícil como imposible.

Díjole el cacique a Morales que no tendría inconveniente en cederle la mano de su hija, siempre que le hiciera florecer el valle entre Pica y Matilla, lo cual fue para éste más terrible que la simple negativa anterior.

Y Dámaso Morales se puso a construir el primer socavón que se hizo en estos lugares, obtuvo agua, hizo florecer el valle y se casó con la hija del cacique.

Los indios a ciertos hilos de agua los juntaban en unas represas que llamaban cochas, el español siguió esta veta horadando la piedra y la hizo seguir un cauce hasta las cochas que se vieron aumentadas en su caudal, el valle reverdeció y fue una flor en la arena, lo que quiere decir Pica.

"Tesoro del Inca" (Antofagasta)

Los pobladores del desierto de Atacama ubican el Tesoro del Inca en una laguna, que estaría en la cumbre del cerro Quimal (N.O. del Salar de Atacama). La muerte del Inca Atahualpa acaeció en 1533. Y se sabe que la caravana que viajaba llevando los tributos en dirección al Cuzco, fue informada que el Inca había fallecido.

Los caravanistas portaban catorce y media arrobas de oro, que era el tributo. Los indios, sin saber qué hacer con el tesoro, habrían depositado la valiosa carga en el fondo de la laguna del cerro Quimal. Se cuenta que algunos habitantes de las cercanías han realizado búsquedas y han logrado extraer objetos que dan mala suerte a sus poseedores.

1 comentario:

fabbe dijo...

Muy bueno tu blog , te felicito. Llegue aqui por una alumna del 6º D. Vredaderamente un gran aporte.