jueves, 10 de noviembre de 2011

Biografía de los hermanos Graco



Tiberio Graco

Tribuno de la plebe. Desde este cargo quiso solucionar el problema agrario y mejorar la desastrosa situación del campesinado itálico, implantando una serie de leyes que no fueron muy bien recibidas por la mayoría del Senado.

Desde el final de la Segunda Guerra Púnica se había expandido por toda la Península Itálica el gran latifundio, y la mayor parte de las mejores tierras se concentraron en pocas manos Los hombres que habían servido en los ejércitos durante muchos años no se reincorporaban al agro. Los campos abandonados eran vendidos a bajo precio a la oligarquía senatorial de Roma, que era la única que podía comprarlos, convirtiéndose así ésta en grandes latifundistas; al mismo tiempo esta plutocracia era la única que podía explotar todas las tierras confiscadas por el Estado romano a los partidarios de Aníbal en Italia.

Simultáneamente, la pequeña explotación agrícola dejó de ser rentable. Con la anexión a Roma de tierras muy fértiles, como Sicilia y el sur de Hispania, comenzaron a llegar a Italia grandes cantidades de cereales. En segundo lugar, se cayó en la cuenta de que era más rentable trabajar los latifundios con esclavos que con mano de obra asalariada y libre, que además, por las continuas guerras, escaseaba y era más cara que los esclavos, a los que sólo había que vestir y alimentar pobremente. El gran latifundio trajo consigo la aparición de un numeroso proletariado campesino, en paro forzoso y hambriento, que se refugió en Roma y en las grandes ciudades itálicas en busca de solucionar su desastrosa situación económica.

La lex agraria de Tiberio Graco pretendía el reparto de tierra procedente del ager publicus entre los ciudadanos más pobres. Para convertir el proyecto en realidad contaba con el apoyo de una fáctico senatorial en la que figuraba, entre otros, Apio Claudio Pulcro , Publio Mucio Escévola y Publio Licinio Craso Dives Muciano (cuya hija estaba casada con su hermano Cayo). Este círculo era contrario al que encabezaba Escipión Emiliano (al que también unían vínculos familiares, pues Escipión estaba casado con Sempronia, hermana de Tiberio y de Cayo). La ley agraria de Tiberi era bien poca cosa: pretendía limitar a 500 iugera el máximo de tierra estatal por possesor de esta forma se establecía que la tierra restante debía ser devuelta para proceder a su reparto en lotes de 30 iugera (7'5 Ha.) como máximo, en las que debían asentarse cíudadanos sin tierras -en calidad de colonos a perpetuidad- mediante el pago de una simbólica contribución.

Eran propuestas razonables y plenamente coherentes con las leyes Licinias aprobadas dos siglos antes, pero Tiberio cometió el error de conducir el proyecto desde una postura de demagogia y radicalidad, una actuación populista y callejera que contrastaba con su posición social y su refinado estilo de vida. Según Plutarco, los ricos y los latifundistas, mirando por codicia y con encono a la ley y por ira y temor de su autor, trataban de seducir al pueblo, haciéndole creer que Tiberio quería introducir el repartimiento de tierras con la mira de mandar al gobierno y de trastornarlo todo.

La ley encontró un oponente legal en la persona de un tribuno de la plebe, Marco Octavio, pariente amigo íntimo de Graco, que, por tener grandes posesiones de tierras y a instancia de los latifundistas, vetó a la propuesta de Tiberio, con lo que se desechó la ley, que no podía ser sujeta a votación con el voto de un tribuno en contra. Luego murió en el curso de un motín junto a un grupo de unos 300 partidarios que estaban a su favor.

Cayo Graco


Hijo de Tiberio Sempronio Graco y Cornelia, hermano de Tiberio Sempronio Graco y Sempronia, el joven Cayo Graco recibió una esmerada educación bajo la influencia de su madre y el griego Menelao de Marathe, destacando sobre todo por sus cualidades oratorias, que el propio Cicerón destaca.

Inició su carrera política sirviendo como Tribunus Militum, durante la Guerra contra Numancia, a las órdenes de su pariente, y más tarde enemigo, Publio Cornelio Escipión Emiliano, al tiempo que su hermano Tiberio. Sempronio Graco desempeñaba el puesto de Tribuno de la Plebe, desarrollando las medidas de reforma agraria. Durante el asedió de Numancia, su hermano lo llamó para formar parte de la comisión de reparto de tierras. Luego fue elegido miembro de la comisión agraria, cargo que ejercería hasta su muerte. Ese mismo año Tiberio moría cerca del Capitolio en una confrontación armada con los conservadores dirigidos por su primo Publio Cornelio Escipión Nasica Serapio. A los 22 años, Cayo Sempronio Graco se convirtió en heredero político de su hermano y propietario del inmenso patrimonio de los Graco.

Cayo fue nombrado cuestor del cónsul Lucio Aurelio Orestes en Cerdeña, isla en la que permanecería como procuestor. Las acusaciones - formuladas contra él por la oposición senatorial- por su mala gestión durante su magistratura así como por instigar a la rebelión en la colonia de Fregellae, resultaron completamente inútiles. Tiempo después fue elegido Tribuno de la Plebe y continuó los proyectos que Tiberio no pudo llevar a cabo.

Entre sus primeros proyectos de ley destacan:

- La lex ab actis por la cual un magistrado destituido por el pueblo quedaba excluido para investir cualquier otra magistratura, en un intento de mejorar las condiciones de la acción tribunicia contra la voluntad de la mayoría senatorial.

- La lex de capite civis (también conocida como lex Sempronia de provocatione propuso llevar a juicio a quien hubiese hecho ajusticiar a ciudadanos sin habérseles permitido apelar al pueblo (el caso de su hermano).

- La lex ne quis iudicío circunveniatur, muy relacionada con la anterior, preveía el encarcelamiento de todo magistrado que interfiriese para lograr la condena de un inocente.

Sus tres grandes leyes, votadas fueron sin duda la ley agraria, por la que se volvía a dotar a la comisión triunviral de sus poderes jurídicos, la ley frumentaria que obligaba al Estado a vender a la población romana cereal a un precio uniforme y bajo y una ley judicial, por desgracia mal conocida, que abolía la lex Calpurnia y ordenaba el reclutamiento de los jueces de los tribunales sólo entre ciudadanos que no perteneciesen al orden senatoria.

La oligarquía senatorial, impotente ante la transformación en leyes de estos proyectos, encontró finalmente momento y el medio de deshacerse de un tribuno tan peligroso para sus intereses. Cuando Cayo Graco se encontraba en Cartago fundando en sus proximidades la colonia de Junonia, el tribuno de la plebe Marco Livio Druso, colaborador de la oposición, presentó una serie de proyectos demagógicos -irrealizables en su mayoría- que logró no sólo enrarecer el ambiente político al regreso de Cayo, sino minar muy considerablemente su popularidad.

La Rogatio Sempronia de sociis et nomine Latino, que proponía la ciudadanía a los aliados latinos y el derecho de sufragio a los itálicos fue su último proyecto y desencadenó una violenta oposición senatorial. En el mismo año, cuando se iba a discutir la Rogatio Minucia, Cayo preparaba su tercera elección como tribuno de la plebe, junto con Marco Fulvio Flaco. Sin embargo, perdieron la elección, y antes que resignarse a ver su programa político detenido por la oposición conservadora, trataron de imponerse por medio de la violencia.

El Senado decretó por primera vez un senatus consultum ultimum que otorgaba poderes extraordinarios a los cónsules Quinto Fabio Máximo y Lucio Opimio para contener los disturbios y restablecer el orden. Flaco y Graco fueron declarados enemigos de la República: el primero murió junto con sus hijos y el segundo huyó con su esclavo Filócrates, al cual ordenó que le matara cuando se encontraban escondidos en el bosque de Furrina, en las laderas del Janículo, una colina situada en la ribera oeste del río Tíber.

Cayo Graco sólo tuvo una hija de su matrimonio con Licinia Crasa. Esta mujer, Sempronia, heredera de la cuantiosísima fortuna de los Gracchi.

Tribuno de la plebe: Era un cargo de la antigua república romana que era elegido por los ciudadanos que componían la plebe.

Cuestor: jueces encargados de los casos de asesinato y de insurrección o alta traición.

1 comentario:

williams davila dijo...

es muy bueno esta tarea jjjjjjjjjjjjj usssssss