O.T.A.N: Organización del Tratado del Atlántico Norte. Fue creada en 1949. Es una organización militar de países capitalistas (frente a la URSS) dominada por EEUU.
Sociedad Igualitaria: Es un concepto que señala la importancia de la igualdad social.
Superpotencia: Es un país muy poderoso que domina la escena mundial. En estas épocas eran la URSS y los EEUU.
Pacto de Varsovia: Es una alianza militar (1955) entre Albania, Alemania Oriental, Checoslovaquia, Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumania y la URSS (que la dominante), frente a la OTAN.
“Caída del muro de Berlín”: El 9 de Noviembre de 1989 las personas comienzan a pasar desde Berlín Este (comunista) hacia Berlín Oeste (capitalista) y los guardias les dejan hacerlo, y esto hace que termine el régimen comunista.
Yugoslavia: sufre una guerra civil en los años 90 que termina con la federación, independizándose varios estados.
Planificación centralizada: Es un sistema económico en el cual el gobierno manda a las empresas lo que deben fabricar, a quién se lo van a vender.
lunes, 9 de abril de 2012
Guía de Trabajo nº1: “Influencia del Despotismo Ilustrado en América y Chile”


“Los cambios del siglo XVIII en América y Chile”
Al llegar el año 1700, en España se produjeron cambios que llevaron al pode a la dinastía de los Borbones (de origen francés), con lo que cambió la forma de administrar el imperio. Los nuevos gobernantes, influidos por el Despotismo Ilustrado, llevaron adelante una serie de reformas tendientes a robustecer el poder de los reyes, centralizar el aparato administrativo, ejercer un mayor control sobre la población y dar un nuevo impulso a la actividad comercial, sobre todo después de la crisis financiera que había vivido el imperio durante el siglo anterior.
Esta nueva política se reflejó en las siguientes medidas:
Se crearon dos nuevos virreinatos: el de Nueva Granada (Colombia) en 1739, reforzado con la Capitanía General de Venezuela, y el del Río de La Plata (1776), que incluyó la presidencia de Charcas o Alto Perú.
Se crearon nuevas subdivisiones administrativas dentro de cada gobernación y virreinato, conocidas como Intendencias.
Se ordenó la fundación de nuevas ciudades y villas.
Se estimuló la educación a través de la apertura de nuevos colegios y universidades.
En los cargos públicos se privilegió el nombramiento de funcionarios de carrera en vez de representantes de la aristocracia, como se acostumbró hacer durante el siglo XVIII.
Se fortaleció el poder sobre la Iglesia, llegando incluso a expulsar a los jesuitas del continente debido a que defendían ideas contrarias a la Corona y a que su gran influencia sobre la población comenzó a considerarse excesiva.
Se liberalizó la actividad comercial, permitiendo de ese modo tanto el contacto entre distintos puertos del mismo continente y de soberanía española, como al arribo de comerciantes y contrabandistas ingleses, holandeses, franceses o norteamericanos. Se buscaba así agilizar las rutas comerciales que permitieran una mejor circulación entre los productos de las distintas zonas de la América española.
En Chile, estos cambios en la política administrativa se concretaron en la instauración de las siguientes medidas:
Una nueva política poblacional, que privilegió la creación de nuevas ciudades.
La construcción de importantes obras públicas, como la Casa de Moneda (actual Palacio de La Moneda), el Puente de Cal y Canto y el camino que unía Santiago con Valparaíso.
Se fundó la Real Universidad de San Felipe.
Siguiendo las nuevas políticas administrativas, se crearon las intendencias de Santiago y Concepción.
Las nuevas políticas comerciales permitieron crear un organismo encargado de promover esta actividad, conociendo como el Tribunal del Consulado.
Las nuevas políticas impulsadas, sobre todo aquellas que buscaban la parcial liberalización del comercio, permitieron a los habitantes de América tener acceso a nuevas formas de pensamientos que por ese entonces aparecían en el mundo. Importante en este proceso fue el contacto que ahora podían mantener con comerciantes franceses e ingleses, quienes se convirtieron en los principales promotores de dichas ideas en el continente, las cuales junto con recomendar la división del poder monárquico y su regulación a través de una Constitución, también aspiraba a un mayor desarrollo de las industrias locales, el comercio y los niveles de educación.
Grandes Gobernadores Ilustrados del periodo colonial español en Chile.
Durante el periodo colonial español en Chile, varios fueron los personajes que tuvieron el rango de Gobernador de Chile, pero entre estos destacaremos la obra realizada por tres de ellos, que con su labor, lograron grandes avances para el país en aquella época de siglo VXIII.
Nos centraremos en tres gobernadores del la Capitanía General que destacaron por sus ideas ilustradas.
a) Gobierno de José Antonio Manso de Velasco (1737 – 1744): Fue un político y militar español, como gobernador de Chile se encargó de aplicar la política fundacional de la dinastía borbónica- uno de cuyos objetivos era aumentar el control que el Estado ejercía sobre la sociedad-, ordenó el establecimiento de varios poblados.
- Centros agrícolas como San Felipe y San Agustín de Talca en 1740, Los Angeles, Nuestra Señora de las Mercedes (Cauquenes) y San Fernando en 1742, San José de Logroño (Melipilla), Santa Cruz de Triana (Rancagua) y San José de Buena Vista (Curicó) en 1743.
- Centros mineros de Copiapó en 1744, llamándose por aquel tiempo San Francisco de la Selva.
b) Gobierno de Domingo Ortiz de Rozas ( 1745 - 1755 ): Fue gobernador de la provincia de la Plata, posteriormente fue gobernador de Chile donde se vio reflejada su obra en el plano de la fundación de ciudades:
- Realizó el parlamento con los mapuches, efectuado en Tapihue (Región de Biobío), el 22 de diciembre de 1746, que no tuvo efecto práctico. También le correspondió poner en marcha la casa de Moneda (1749) y la Real Universidad de San Felipe, nombrando el 6 de enero de 1747 al primer rector, cargo que recayó en Tomás de Azúa. Inauguró la nueva corporación el 11 de marzo de ese año. Hombre activo, realizó diversos adelantos para el reino, y aplicó la política de fundación de ciudades estableciendo Quirihue y Coelemu, en 1749; La Florida, en 1751; Petorca y Casablanca, en 1753; La Ligua y Cuz Cuz o Illapel, en 1754; y Linares en 1755. A raíz del gran terremoto que asoló Concepción, trasladó la ciudad al valle de la Mocha en 1754.
José Antonio Manso de Velasco Domingo Ortiz de Rozas Ambrosio O’Higgins
c) Gobierno de Ambrosio O`Higgins (1788 - 1796 ): Fue unos de los más destacados personajes del periodo colonial, de origen irlandés, desde donde emigro hacia España por motivos religiosos, hizo carrera militar y política que lo llevo a ser nombrado gobernador de Chile y Virrey del Perú. Fue un fiel exponente del Despotismo Ilustrado, pues propició una serie de adelantos sin perder la jerarquía de mando.
- Los primeros meses de su administración transcurrieron en la recopilación de datos sobre el estado de las finanzas públicas de la recolección de impuestos, de la producción agrícola y minera y del comercio interno y externo.
- Hombre extremadamente metódico, realizó un listado de necesidades de obras públicas. Con toda esta información estableció un plan de trabajo para ser realizado en diez años, plazo que se había propuesto ejercer el cargo.
- Paralelamente se dedicó a poner al día la administración del gobierno y a implantar con mano de hierro el cumplimiento de las normas y reglamentos, con exigencias de honradez y eficiencia absolutas.
- Viajó al norte del país donde fundó Santa Rosa de los Andes (1791), Illapel (1788), Combarbalá (1788) y Vallenar (1788), y dio facilidades a los productores de esas zonas para mejorar la comercialización y exportación de sus productos.
- Fundó la villa de San José de Maipo (1792).
- Luego se dirigió al sur, donde fundó Constitución (1794), Linares (1794) y Parral (1795). En enero de 1796 pudo repoblar Osorno, gracias a la paz lograda con los mapuches en el parlamento de Negrete, el 4 de marzo de 1793.
- Obras públicas, como la construcción de los tajamares del Mapocho y el camino entre Santiago y Valparaíso.
Tajamares del Mapocho: Es el nombre que recibieron los muros de contención de las aguas levantados durante la época colonial para encauzar las aguas del río Mapocho.
La expulsión de los Jesuitas
“A fines del mes de octubre de 1767, el rey Carlos III, tras recibir las indicaciones de su consejo asesor, determinó la expulsión de los miembros de la orden de la compañía de Jesús de todos sus dominios, que se extendían a través de América, las islas Filipinas, así como España y gran parte de la península itálica. Esta medida fue considerada como una forma de contrarrestar el gran poder e influencia que la orden Jesuita había adquirido en el Imperio español, tanto por su Laborde formación de las élites criollas, como por el gran poder económico que manejaban, expresada en América en particular en las vastas misiones de evangelización que establecieron en la zona que hoy ocupa Paraguay y el norte de argentina. En estos y otros lugares del continente los jesuitas instalaron eficientes haciendas que producían gran cantidad de bienes, dentro de los cuales destacaba la yerba mate, infusión estimulante muy demandado en la época y cuyo comercio le reportaba a la Compañía de Jesús importantes ganancias económicas. Junto a ello, persistieron diferencias éntrelos objetivos de evangelización propuestos por los jesuitas –respetando las tradiciones indígenas y esforzándose por agrupar a estos en poblaciones (misiones) que les permitieran un contacto permanente con la religión-, y los intereses territoriales de la Corona, en particular en la frontera con el Brasil. Una vez expulsados de los territorios bajo soberanía española, muchos jesuitas se radicaron en Roma, como fue el caso de los sacerdotes nacidos en Chile Juan Ignacio Molina, Felipe Gómez de Vidaurre y Alonso Ovalle, quienes desde su exilio escribirían obras que reflejaban la nostalgia por el suelo americano. Hasta hoy subsisten testimonios de la presencia jesuita en América, como las edificaciones de sus establecimientos misionales en el área guaraní y obras musicales por medio de las cuales buscaron entregar su mensaje religioso a las poblaciones indígenas”.
Fuente: texto adaptado de “Historia y Geografía” de Héctor Barros et Al.
1.- ¿Cuáles fueron las razones de la expulsión de los jesuitas de las colonias americanas?
2.- ¿Qué sucedió con los sacerdotes después de este hecho?
3.- ¿Cuál es el legado de los jesuitas en América?
Vocabulario
• Virreinato:
• Gobernación:
• Presidencia:
• Intendencia:
• Capitanía General:
• Jesuita:
• Soberanía:
• Contrabandistas:
Guía de aprendizaje nº2: “Despotismo Ilustrado”

Introducción: siglo XVIII
Fue un siglo especial con realidades contradictorias. En Europa fue el siglo del Antiguo Régimen, y a la vez el siglo de las nuevas ideas, de los Derechos naturales del los hombres.
Se inicia la Edad Contemporánea, a partir de la Revolución Francesa en 1789. Se le ha llamado el siglo de la Ilustración. El siglo de los filósofos. En Francia: Montesquieu, Voltaire, Rousseau. Ellos platearon los Derechos del hombre: libertad, igualdad, soberanía, separación de los Poderes del Estado. Estas ideas se resumieron en “La Enciclopedia”, publicada bajo la dirección de Diderot y D’Alambert. Fue el siglo del Despotismo Ilustrado (los monarcas Carlos III de España, José II de Austria, Federico II de Prusia, Catalina II de Rusia lo hicieron realidad en sus reinados).
El siglo XVIII vivió varias Revoluciones: la revolución ideológica antes enunciada. La primera Revolución Industrial que se inició en Inglaterra, con el empleo del carbón y el hierro. Una revolución Demográfica, que significó en Europa un aumento significativo de la población. Una Revolución Agraria, con un aumento de la agricultura, especialmente el cultivo de la papa y centeno. Revoluciones políticas: La Revolución Americana y la Francesa (a inicios del siglo XIX comenzará La Revolución de independencia iberoamericana).
El Antiguo Régimen significó tratar de mantener la monarquía absoluta, de origen divino; el estado estamental, con clases privilegiadas (clero y nobleza) y una clase no privilegiada, (el Estado Llano: burguesía, proletariado, campesino). Una economía centrada en el Estado, con aduanas interiores, sin libertad de trabajo, ni económica.
En el siglo XVIII hubo un significativo desarrollo económico. Ello hizo surgir dos doctrinas y escuelas económicas: el Fisiocratismo y el Liberalismo.
El Racionalismo del siglo XVIII generó dos consecuencias:
a) Un debilitamiento del sentimiento religioso que llevó a posiciones antirreligiosas y arreligiosas. Surgió una religión basada en la razón: el Deísmo.
b) Un desarrollo de las ciencias exactas fundamentadas en la observación y experimentación.
El Despotismo Ilustrado
El Despotismo Ilustrado constituyó una forma de gobierno que trataba de conciliar el absolutismo con las nuevas ideas de la Ilustración, intentando para ello conjugar los intereses de la monarquía con el bienestar de los gobernados. Se desarrolló durante la segunda mitad del siglo XVIII.
El término tiene su origen en la palabra italiana "Déspota", es decir, soberano que gobierna sin sujeción a ley alguna.
Las ideas de la Ilustración habían atacado las bases del Antiguo Régimen: el Absolutismo Monárquico, autoritarismo religioso y privilegios de clase. El aspecto optimista de la Ilustración, al considerar la razón como medio para conseguir la felicidad de los pueblos, tuvo muchos adeptos entre los hombres de Estado, e incluso los reyes, que elegían sus ministros entre políticos ilustrados, dando origen al sistema de gobierno que se llamó Despotismo Ilustrado.
Reconociendo como positivas muchas de las ideas que expresaban los pensadores ilustrados en sus obras. Apoyaban el progreso industrial, el comercio entre las naciones, las nuevas concepciones científicas sobre el universo y el cultivo de la investigación sobre la naturaleza y la filosofía. Al mismo tiempo, utilizaron algunos de los conceptos ilustrados –como la administración racional o la oposición al poder de las Iglesias- en beneficio de un gobierno más centralizado y con mayores atribuciones sobre la población. A estos reyes que intentaron conciliar la política absolutista con la filosofía de la Ilustración, se les llamó déspotas ilustrados.
El Despotismo Ilustrado buscaba el bienestar del pueblo, sin modificar las estructuras de poder. Por ello, adoptaron una serie de reformas que tenían como objetivo fortalecer el poder del Rey y mejorar la situación económica y social del reino, fomentando la industria, el comercio y la educación, como medios de alcanzar el progreso. Reorganizando el sistema tributario, intentando distribuir de manera más equitativa los impuestos y mejoraron la selección de los funcionarios de gobierno para hacer más eficiente la administración. Los déspotas ilustrados se rodearon de pensadores y artistas, y patrocinaron las artes como forma de estimular la cultura y exaltar su poder. Las principales cortes de Europa se convirtieron en focos de desarrollo cultural. Los gobernantes más representativos de esta tendencia fueron Federico II de Prusia (1712 – 1786), Catalina II de Rusia (1729 – 1796) y Carlos III de España (1716 – 1788).
Independiente de sus pretensiones reformistas, el Despotismo Ilustrado no implicó diferencias sustanciales con las monarquías absolutas, salvo dotar al monarca de un aura de mayor preocupación por los problemas de la nación. Ante la situación social europea, marcada por una profunda desigualdad, y las crisis severas que enfrentaban sus economías, el despotismo Ilustrado puede considerarse como el intento de los monarcas por defender su poder, estableciendo modificaciones que beneficiaran a la población y calmaran las críticas de los grupos descontentos, pero sin ceder en los asuntos que pudieran cuestionar su poder y autoridad.
El Parlamentarismo Inglés
Gran Bretaña fue prácticamente el único país europeo donde el Absolutismo Monárquico no llegó a implantarse, a causa de las revoluciones de 1640 y 1688, y de la influencia del Parlamento.
A lo largo del siglo XVIII fue adquiriendo forma el sistema del Parlamentarismo inglés, en el cual el rey estaba en realidad bajo la tutela del Parlamento, el parlamentarismo era considerado por los filósofos y escritores políticos de la época como digno de ser imitado, por su equilibrio de poderes.
La sociedad del Antiguo Régimen
1.- Los estamentos sociales:
Bajo la denominación de Antiguo Régimen se engloba al modo en que se organizaba la sociedad de los Estados monárquicos de la Época Moderna. La sociedad del Antiguo Régimen tiene diferencias importantes con la nuestra. Lo mismo que en la Edad Media, se trata de una sociedad estamental, en la o que los derechos no eran individuales, sino que se establecían por fueros o privilegios pactados con el monarca por un estamento, gremio, ciudad o territorio. Quien no pertenecía al grupo que obtenía el fuero, no gozaba del beneficio; los derechos por tanto, no eran universales, pues no se consideraba, como hoy, que todas las personas fueran iguales.
En la sociedad del Antiguo Régimen coexistían tres estamentos: el clero, la nobleza y el Tercer Estado o Estado Llano. La nobleza y el clero eran los estamentos privilegiados, tenían una serie de ventajas como no pagar impuestos, regirse por leyes propias y tener preferencia en diferentes actividades, por ejemplo, en la asistencia a espectáculos públicos. Este sistema de privilegios se traducía en una estructura social muy jerarquizada, marcada por profundas diferencias en las condiciones de vida de los sujetos. Ahora bien, estas diferencias podían establecer tanto entre un estamento y otro, como al interior de cada uno de ellos. Así por ejemplo, un comerciante adinerado pertenecía al Tercer Estado, lo mismo que un campesino empobrecido. Podían existir nobles y clérigos tan pobres como un campesino, pero a pesar de ello, tenían más privilegios que este o que un rico burgués.
2.- Los estamentos privilegiados:
Los estamentos privilegiados estaban encabezados por las familias reales de cada territorio y sus respectivas noblezas, además de los miembros del clero. La nobleza vivía de las rentas y tributos que obtenían de la tenencia de gran cantidad de tierras, pues no desempeñaban oficios productivos. La crisis económica del siglo XVII afectó a quienes vivían de estos ingresos, por lo que la nobleza empezó a sufrir severos problemas económicos. Sin embargo, los nobles más cercanos a la Corte mantuvieron una riqueza considerable, sumada a una gran influencia política. Los estamentos nobles experimentaron cambios en su composición, pues a la nobleza de sangre se sumaron personas que adquirían el status nobiliario a cambio de dinero, las monarquías vieron en la venta de títulos una interesante fuente de dinero, especialmente cuando sus despilfarros en el lujo cortesano y en las guerras los hicieron estar ansiosos por conseguir más dinero. Los burgueses más adinerados vieron en este mecanismo una forma de obtener el prestigio social asociado a la posesión del título y hasta de un escudo de armas, consiguiendo con ello status y privilegios.
3.- El Tercer Estado:
La mayor parte de la sociedad pertenecía al Tercer Estado. Lo componían una minoría de banqueros, comerciantes, propietarios de talleres manufactureros, todos bastante adinerados, y una mayoría de trabajadores y campesinos que no tenían ni riqueza ni propiedades. Junto a ellos, subsistía una masa de pobres, mendigos y vagabundos que se concentraban de preferencia en las ciudades. Estas últimas evidenciaban una aguda diferenciación entre quienes tenían más dinero, y pasaron a denominarse propiamente como burguesía, y aquellos más pobres que malvivían de su salario o en casos extremos, de la caridad ajena, y que se distinguían de los burgueses por sus falta de recursos.
La burguesía constituía un sector en ascenso. En sus capas más prósperas estaban los acaudalados comerciantes y financistas, los grandes maestros artesanos, los incipientes industriales y un número creciente de abogados y profesionales. Sus miembros más capacitados formaban parte de los cuadros técnicos y administrativos del Estado. Su cultura, sus gustos y muchos aspectos de su modo de vida eran adoptados incluso por los nobles. Durante el siglo XVIII, la burguesía se consolidó como el sector social más influyente en lo económico, cultural y social, aunque su influencia chocaba con las estructuras políticas que le impedían una mayor participación en el Estado. El hecho de que el Tercer Estado cargara con los impuestos que mantenían a la monarquía y a los estamentos no contribuyentes, generó el malestar de este sector.
Los campesinos constituían el grupo más numeroso y con su trabajo sostenían buena parte de la economía de sus países, además de los lujos y comodidades de los grupos privilegiados. Una minoría de campesinos poseía tierras, pero el resto debía trabajar para otros y, por lo general, sus condiciones de vida eran malas. Estos hombres sufrieron de un empobrecimiento constante hacia mediados del siglo XVIII. La población creció en este siglo y, pese a las mejoras agrícolas, en muchas regiones europeas se sufrió de hambre.
Guía de aprendizaje nº1: “El Siglo XVIII o El Siglo de las Luces”
Durante el siglo XVIII, se produce en el mundo una serie de cambios que van a conmover al mundo tanto por los idearios filosóficos como por los hechos reales manifestados por sus protagonistas.
Precedido de una época floreciente, como es la primera parte de la Edad Moderna, que se desarrollan el Renacimiento, el Absolutismo, la Reforma y la Contrarreforma; movimientos con los cuales se logra el auge en muchos de los aspectos de la vida humana, observamos que al llegar a su fin esta Edad en el siglo XVIII, se manifiestan signos de decadencia, pero también de esperanzas para el hombre que busca la libertad, esto se ve en dos grandes acontecimientos que repercutirán en el alma americana, como fueron la Independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa.
La Ilustración
La Ilustración es un movimiento intelectual de fines del siglo XVIII, desarrollado fundamentalmente en Europa, pero cuyas consecuencias se extienden después al resto del mundo.
Lo esencial de la Ilustración es la convicción con respecto al uso e importancia superior de la razón humana, frente a los dogmas religiosos, las tradiciones pasadas o las instituciones existentes. El hombre, el ser racional por excelencia – decían los filósofos ilustrados-, tiene que basar su vida en la razón. Con ella y sólo con ella, se acometerá el estudio de Dios, el hombre y la naturaleza. La época de la razón está llamada a dejar atrás la edad oscura (como ellos la denominan) de la Edad Media o época de la fe.
Durante la Ilustración, Dios pasa a cumplir un nuevo pape. Ya no es la Providencia Divina que actúa en la historia y a quien hay que dirigir las súplicas, sino simplemente es el Ser Supremo, que creó el mundo, pero a la manera de un relojero que fabrica un reloj: una vez creado, el instrumento funciona por sí mismo, con absoluta independencia de su creador. Es el llamado Deísmo: Dios creó, pero el mundo sigue su marcha por leyes naturales. Algunos fueron más extremos en su postura y ni siquiera reconocieron la existencia de Dios: son los ateos.
Consecuencia natural de lo anterior fue la declinación de las ciencias sagradas a favor de las ciencias exactas o las útiles.
La Ilustración tuvo su origen en Inglaterra, con John Locke (1632 – 1705) y Thomas Hobbes (1588 – 1679), y pronto alcanzó mayor desarrollo en Francia, donde estuvieron los más representativos pensadores de este movimiento intelectual.
Pensadores destacados
Montesquieu (1689- 1755) escribe “El Espíritu de las Leyes” (1748), donde defiende la limitación del poder del Estado. Según él, el poder del gobierno es ilimitado, y por ello es imprescindible la división del ejercicio de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial entre los sujetos diversos.
Si los poderes están reunidos en una sola persona estamos frente al despotismo. Como sabemos, la doctrina de la división de los poderes tuvo muy amplia recepción y fue acogida por la mayoría de las constituciones democráticas de los siglos XIX y XX.
Quizás l más agudo y brillante de los filósofos fue Voltaire (1694 – 1778). Furibundo antirreligioso, se burló de la Iglesia, la doctrina y las costumbres cristianas. Criticó, además, duramente la monarquía absoluta.
Ya en pleno siglo XVIII, Jean Jacques. Rousseau (1712 – 1778) destaca por su obra “El Contrato Social”. Según Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza y ha sido pervertido por una sociedad corrupta. En consecuencia, Rousseau es contrario a la noción cristiana de pecado original. Además, sostenía que los hombres nacen libres e iguales, de manera que los mismos individuos pueden constituir una sociedad mediante un pacto o contrato social, que garantice la libertad e igualdad entre ellos. El único soberano en la sociedad es el pueblo que se expresa a través de la voluntad general, en forma de leyes. Estas ideas, en general, siguen teniendo una amplia acogida y son la base de las democracias contemporáneas.
La Enciclopedia estaba llamada a ser la Biblia de la Ilustración. Fue una monumental obra de 35 volúmenes, publicados entre 1751 – 1772. Esta publicación, que fue dirigida por Diderot (1713 – 1784) y D’Alambert (1717 – 1783), es aún más radical en cuanto desecha las ideas de Dios y de patria, a favor del ateísmo y el cosmopolitismo, ambos llamados a superar las barreras religiosas y de nacionalidad, que se consideraban fruto de la ignorancia.
La Enciclopedia fue una gran obra de divulgación de los ideales ilustrados, que perseguía transformar a los europeos en hombres liberados de sus creencias y del pasado, sometidos exclusivamente a los dictados de su propia razón (cuyos intérpretes, por ciento, son los propios filósofos o pensadores ilustrados).
El Orden Económico
Asimismo como el nivel político, el orden económico tenía sus propias condiciones de desarrollo basado en leyes naturales.
La escuela fisiocrática (de physis, naturaleza) sostenía que la tierra y sus productos eran la fuente de la riqueza, en oposición al mercantilismo, que la situaba en los metales preciosos.
El más importante fisiócrata fue Quesnay (1723 – 1790), quien señalaba a la agricultura como la más importante área de la economía, y al campesinado como la única clase productiva. Para que la agricultura prosperara, era necesaria la libertad económica, según Quesnay, y, por lo tanto, debía eliminarse el proteccionismo mercantilista. Su exigencia de libertad de comercio era paralela al progreso de las ideas de libertad política y de las personas.
Otro autor, Adam Smith (1723 – 1790), enseñó que la única fuente de riqueza es el trabajo. Fundamentó su posición en su obra “La Riqueza de las Naciones” (1776). Según él:
- Se necesitaba una plena libertad, pues el progreso y bienestar económico resultan de una creciente división del trabajo.
- No debía haber intervención del Estado en el proceso económico.
- La iniciativa privada es el motor del desarrollo y su consecuencia natural.
- La libre competencia es la clave del progreso económico de las naciones (triunfan los más eficientes y desaparecen los ineficientes).
- Debía regir la ley de la oferta y la demanda, gracias a la cual los precios se regulan naturalmente, en forma conveniente y justa. Así, la economía al igual que la naturaleza, se regía por las leyes naturales.
- Condenaba las aduanas proteccionistas, las regulaciones estatales, la fijación de precios y salarios y las organizaciones gremiales.
Es indiscutible que las teorías y avances científicos de esta época prepararon el camino para un gran proceso revolucionario: La Revolución Industrial.
Precedido de una época floreciente, como es la primera parte de la Edad Moderna, que se desarrollan el Renacimiento, el Absolutismo, la Reforma y la Contrarreforma; movimientos con los cuales se logra el auge en muchos de los aspectos de la vida humana, observamos que al llegar a su fin esta Edad en el siglo XVIII, se manifiestan signos de decadencia, pero también de esperanzas para el hombre que busca la libertad, esto se ve en dos grandes acontecimientos que repercutirán en el alma americana, como fueron la Independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa.
La Ilustración
La Ilustración es un movimiento intelectual de fines del siglo XVIII, desarrollado fundamentalmente en Europa, pero cuyas consecuencias se extienden después al resto del mundo.
Lo esencial de la Ilustración es la convicción con respecto al uso e importancia superior de la razón humana, frente a los dogmas religiosos, las tradiciones pasadas o las instituciones existentes. El hombre, el ser racional por excelencia – decían los filósofos ilustrados-, tiene que basar su vida en la razón. Con ella y sólo con ella, se acometerá el estudio de Dios, el hombre y la naturaleza. La época de la razón está llamada a dejar atrás la edad oscura (como ellos la denominan) de la Edad Media o época de la fe.
Durante la Ilustración, Dios pasa a cumplir un nuevo pape. Ya no es la Providencia Divina que actúa en la historia y a quien hay que dirigir las súplicas, sino simplemente es el Ser Supremo, que creó el mundo, pero a la manera de un relojero que fabrica un reloj: una vez creado, el instrumento funciona por sí mismo, con absoluta independencia de su creador. Es el llamado Deísmo: Dios creó, pero el mundo sigue su marcha por leyes naturales. Algunos fueron más extremos en su postura y ni siquiera reconocieron la existencia de Dios: son los ateos.
Consecuencia natural de lo anterior fue la declinación de las ciencias sagradas a favor de las ciencias exactas o las útiles.
La Ilustración tuvo su origen en Inglaterra, con John Locke (1632 – 1705) y Thomas Hobbes (1588 – 1679), y pronto alcanzó mayor desarrollo en Francia, donde estuvieron los más representativos pensadores de este movimiento intelectual.
Pensadores destacados
Montesquieu (1689- 1755) escribe “El Espíritu de las Leyes” (1748), donde defiende la limitación del poder del Estado. Según él, el poder del gobierno es ilimitado, y por ello es imprescindible la división del ejercicio de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial entre los sujetos diversos.
Si los poderes están reunidos en una sola persona estamos frente al despotismo. Como sabemos, la doctrina de la división de los poderes tuvo muy amplia recepción y fue acogida por la mayoría de las constituciones democráticas de los siglos XIX y XX.
Quizás l más agudo y brillante de los filósofos fue Voltaire (1694 – 1778). Furibundo antirreligioso, se burló de la Iglesia, la doctrina y las costumbres cristianas. Criticó, además, duramente la monarquía absoluta.
Ya en pleno siglo XVIII, Jean Jacques. Rousseau (1712 – 1778) destaca por su obra “El Contrato Social”. Según Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza y ha sido pervertido por una sociedad corrupta. En consecuencia, Rousseau es contrario a la noción cristiana de pecado original. Además, sostenía que los hombres nacen libres e iguales, de manera que los mismos individuos pueden constituir una sociedad mediante un pacto o contrato social, que garantice la libertad e igualdad entre ellos. El único soberano en la sociedad es el pueblo que se expresa a través de la voluntad general, en forma de leyes. Estas ideas, en general, siguen teniendo una amplia acogida y son la base de las democracias contemporáneas.
La Enciclopedia estaba llamada a ser la Biblia de la Ilustración. Fue una monumental obra de 35 volúmenes, publicados entre 1751 – 1772. Esta publicación, que fue dirigida por Diderot (1713 – 1784) y D’Alambert (1717 – 1783), es aún más radical en cuanto desecha las ideas de Dios y de patria, a favor del ateísmo y el cosmopolitismo, ambos llamados a superar las barreras religiosas y de nacionalidad, que se consideraban fruto de la ignorancia.
La Enciclopedia fue una gran obra de divulgación de los ideales ilustrados, que perseguía transformar a los europeos en hombres liberados de sus creencias y del pasado, sometidos exclusivamente a los dictados de su propia razón (cuyos intérpretes, por ciento, son los propios filósofos o pensadores ilustrados).
El Orden Económico
Asimismo como el nivel político, el orden económico tenía sus propias condiciones de desarrollo basado en leyes naturales.
La escuela fisiocrática (de physis, naturaleza) sostenía que la tierra y sus productos eran la fuente de la riqueza, en oposición al mercantilismo, que la situaba en los metales preciosos.
El más importante fisiócrata fue Quesnay (1723 – 1790), quien señalaba a la agricultura como la más importante área de la economía, y al campesinado como la única clase productiva. Para que la agricultura prosperara, era necesaria la libertad económica, según Quesnay, y, por lo tanto, debía eliminarse el proteccionismo mercantilista. Su exigencia de libertad de comercio era paralela al progreso de las ideas de libertad política y de las personas.
Otro autor, Adam Smith (1723 – 1790), enseñó que la única fuente de riqueza es el trabajo. Fundamentó su posición en su obra “La Riqueza de las Naciones” (1776). Según él:
- Se necesitaba una plena libertad, pues el progreso y bienestar económico resultan de una creciente división del trabajo.
- No debía haber intervención del Estado en el proceso económico.
- La iniciativa privada es el motor del desarrollo y su consecuencia natural.
- La libre competencia es la clave del progreso económico de las naciones (triunfan los más eficientes y desaparecen los ineficientes).
- Debía regir la ley de la oferta y la demanda, gracias a la cual los precios se regulan naturalmente, en forma conveniente y justa. Así, la economía al igual que la naturaleza, se regía por las leyes naturales.
- Condenaba las aduanas proteccionistas, las regulaciones estatales, la fijación de precios y salarios y las organizaciones gremiales.
Es indiscutible que las teorías y avances científicos de esta época prepararon el camino para un gran proceso revolucionario: La Revolución Industrial.
Guía de Trabajo nº2: “Los tres momentos del ‘73”
Como todo proceso histórico, existen diversas posturas sobre los hechos y contexto político de la época. A continuación revisaremos algunas de ellas que pertenecen a historiadores destacados.
Texto nº1: Bando nº5 de la Junta Militar de Gobierno
“Teniendo presente:
1.- que el gobierno de Allende ha incurrido en grave ilegitimidad, demostrada al quebrantar los derechos fundamentales de la libertad de expresión, libertad de enseñanza, derecho de huelga, derecho de petición, derecho de propiedad, y derecho en general, a una gira y segura subsistencia; 2.- que el mismo gobierno ha quebrado la unidad nacional fomentando artificialmente una lucha de clases estéril y en muchos casos cruenta, perdiendo el valioso aporte que todo chileno podría hacer en busca del bien de la patria y llevando a lucha fratricida y ciega, tras las ideas extrañas a nuestra idiosincrasia, falsas y probablemente fracasadas;
4.- que además el gobierno se ha colocado al margen de la constitución en múltiples oportunidades usando arbitrios dudosos e interpretaciones torcidas e intencionadas, o en forma flagrante en otras, las que por distintos motivos han quedado sin sanción; (..)
(..) las Fuerzas Armadas han asumido el deber moral que la patria les impone de destituir al gobierno que aunque inicialmente legítimo ha caído en la ilegitimidad flagrante, asumiendo el poder por el solo lapso en que las circunstancias lo exijan, apoyado en la evidencia del sentir de la gran mayoría nacional, lo cual de por sí, ante Dios y ante la historia, hace justo su actuar y por ende, las resoluciones, normas e instrucciones que se dicten para la consecución de la tarea del bien común y de alto interés patriótico que se dispone cumplir.
En consecuencia, de la legitimidad de estas normas se colige so obligatoriedad para la ciudadanía, las que beberán se acatadas y cumplidas por todo el país y especialmente por las autoridades.
Firmado, Junta de Gobierno de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile”.
Fuente: Bando nº5 de la Junta Militar de Gobierno, Santiago, 11 de septiembre de 1973.
Texto nº2: Declaración del comité permanente del episcopado
“1.- Consta al país que los Obispos hicimos cuanto estuvo de nuestra parte porque se mantuviera Chile dentro de la Constitución y de la ley y se evitara cualquier desenlace violento como lo que ha tenido nuestra crisis institucional. Desenlace que los miembros de la Junta de Gobierno han sido los primeros en lamentar.
2.- Nos duele inmensamente y nos oprime la sangre que ha enrojecido nuestras calles, nuestras poblaciones y nuestras fábricas –sangre de civiles y sangre de soldados- y las lágrimas de tantas mujeres y niños.
Pedimos respeto por los caídos en la lucha y en primer lugar por el que fue hasta el martes 11 de septiembre, presidente de la República.
3.- Perdimos moderación frente a los vencidos. Que no haya innecesarias represalias. Que se tome en cuenta el sincero idealismo que inspiró a muchos de los que hoy has sido derrotado. Que se acabe el odio, que vuelva la hora de la reconciliación.
4.- Confiamos en que los adelantos logrados en gobiernos anteriores por la clase obrera y campesina, no volverán atrás y por el contrario, se mantendrán y acrecentarán hasta llegar a la plena igualdad y participación de todos en la vida nacional.
5.- Confiando en el patriotismo y el desinterés que han expresado los que han asumido la difícil tarea de restaurar el orden institucional y la vida económica del país, tan gravemente alterados, pedimos a los chilenos que dadas las actuales circunstancias, cooperen a llevar a cabo esta tarea y sobre todo con humildad y con fervor, pedimos a Dios que los ayude.
6.- La cordura y el patriotismo de los chilenos, unidos a la tradición de la democracia y humanismo de nuestras Fuerzas Armadas permitirán que Chile pueda volver muy luego a la normalidad institucional, como lo han prometido los mismos integrantes de la Junta de Gobierno y reiniciar su camino de progreso en la Paz
El comité permanente
Cardenal Raúl Silva Henríquez, Presidente”.
Fuente: Declaración del comité permanente del episcopado sobre la situación del país, Santiago, 13 de Septiembre de 1973.
Texto nº3: Último discurso de Salvador Allende
“..Ante estos hechos sólo me cabe decirles a los trabajadores: yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue un intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que puedo dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, crearon el clima para que las fuerzas armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctima del mismo sector que hoy estará en sus casas esperando, con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños.
Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestros país el fascismo ya tiene muchas horas presente: en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes: por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la patria(..)
Trabajadores de mi patria, tengan fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en que la tradición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!”
Fuente: Fragmento del último discurso de Salvador Allende, Santiago, 11 de septiembre de 1973.
Actividades: Responde las siguientes preguntas en base a los tres documentos históricos.
1.- ¿A quienes están dirigidos los tres documentos presentados? ¿Por qué consideran que se escogieron a estos destinatarios? (6 ptos)
2.- Desde la perspectiva de Allende ¿Quiénes son los culpables de la situación política a la que se ha llegado? ¿De qué se les acusa? (4 ptos)
3.- En la lectura de algunos pasajes Allende, trata de transmitir una esperanza a sus partidarios ¿Cuál es la promesa que anuncia? (4 ptos)
4.- Si revisamos las tres posiciones: ¿Te parecen irreconciliables? ¿Consideran que había otra alternativa para resolver el conflicto? (6 ptos)
5.- A continuación se les presenta un cuadro que los orientara en la tarea de poder situarse en la posición de los distintos actores del ’73. (10 ptos)
Fuerzas Armadas Iglesia Católica Salvador Allende
Fuerzas Armadas
Iglesia Católica
Salvador Allende
Texto nº1: Bando nº5 de la Junta Militar de Gobierno
“Teniendo presente:
1.- que el gobierno de Allende ha incurrido en grave ilegitimidad, demostrada al quebrantar los derechos fundamentales de la libertad de expresión, libertad de enseñanza, derecho de huelga, derecho de petición, derecho de propiedad, y derecho en general, a una gira y segura subsistencia; 2.- que el mismo gobierno ha quebrado la unidad nacional fomentando artificialmente una lucha de clases estéril y en muchos casos cruenta, perdiendo el valioso aporte que todo chileno podría hacer en busca del bien de la patria y llevando a lucha fratricida y ciega, tras las ideas extrañas a nuestra idiosincrasia, falsas y probablemente fracasadas;
4.- que además el gobierno se ha colocado al margen de la constitución en múltiples oportunidades usando arbitrios dudosos e interpretaciones torcidas e intencionadas, o en forma flagrante en otras, las que por distintos motivos han quedado sin sanción; (..)
(..) las Fuerzas Armadas han asumido el deber moral que la patria les impone de destituir al gobierno que aunque inicialmente legítimo ha caído en la ilegitimidad flagrante, asumiendo el poder por el solo lapso en que las circunstancias lo exijan, apoyado en la evidencia del sentir de la gran mayoría nacional, lo cual de por sí, ante Dios y ante la historia, hace justo su actuar y por ende, las resoluciones, normas e instrucciones que se dicten para la consecución de la tarea del bien común y de alto interés patriótico que se dispone cumplir.
En consecuencia, de la legitimidad de estas normas se colige so obligatoriedad para la ciudadanía, las que beberán se acatadas y cumplidas por todo el país y especialmente por las autoridades.
Firmado, Junta de Gobierno de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile”.
Fuente: Bando nº5 de la Junta Militar de Gobierno, Santiago, 11 de septiembre de 1973.
Texto nº2: Declaración del comité permanente del episcopado
“1.- Consta al país que los Obispos hicimos cuanto estuvo de nuestra parte porque se mantuviera Chile dentro de la Constitución y de la ley y se evitara cualquier desenlace violento como lo que ha tenido nuestra crisis institucional. Desenlace que los miembros de la Junta de Gobierno han sido los primeros en lamentar.
2.- Nos duele inmensamente y nos oprime la sangre que ha enrojecido nuestras calles, nuestras poblaciones y nuestras fábricas –sangre de civiles y sangre de soldados- y las lágrimas de tantas mujeres y niños.
Pedimos respeto por los caídos en la lucha y en primer lugar por el que fue hasta el martes 11 de septiembre, presidente de la República.
3.- Perdimos moderación frente a los vencidos. Que no haya innecesarias represalias. Que se tome en cuenta el sincero idealismo que inspiró a muchos de los que hoy has sido derrotado. Que se acabe el odio, que vuelva la hora de la reconciliación.
4.- Confiamos en que los adelantos logrados en gobiernos anteriores por la clase obrera y campesina, no volverán atrás y por el contrario, se mantendrán y acrecentarán hasta llegar a la plena igualdad y participación de todos en la vida nacional.
5.- Confiando en el patriotismo y el desinterés que han expresado los que han asumido la difícil tarea de restaurar el orden institucional y la vida económica del país, tan gravemente alterados, pedimos a los chilenos que dadas las actuales circunstancias, cooperen a llevar a cabo esta tarea y sobre todo con humildad y con fervor, pedimos a Dios que los ayude.
6.- La cordura y el patriotismo de los chilenos, unidos a la tradición de la democracia y humanismo de nuestras Fuerzas Armadas permitirán que Chile pueda volver muy luego a la normalidad institucional, como lo han prometido los mismos integrantes de la Junta de Gobierno y reiniciar su camino de progreso en la Paz
El comité permanente
Cardenal Raúl Silva Henríquez, Presidente”.
Fuente: Declaración del comité permanente del episcopado sobre la situación del país, Santiago, 13 de Septiembre de 1973.
Texto nº3: Último discurso de Salvador Allende
“..Ante estos hechos sólo me cabe decirles a los trabajadores: yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue un intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que puedo dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, crearon el clima para que las fuerzas armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctima del mismo sector que hoy estará en sus casas esperando, con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños.
Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestros país el fascismo ya tiene muchas horas presente: en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes: por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la patria(..)
Trabajadores de mi patria, tengan fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en que la tradición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!”
Fuente: Fragmento del último discurso de Salvador Allende, Santiago, 11 de septiembre de 1973.
Actividades: Responde las siguientes preguntas en base a los tres documentos históricos.
1.- ¿A quienes están dirigidos los tres documentos presentados? ¿Por qué consideran que se escogieron a estos destinatarios? (6 ptos)
2.- Desde la perspectiva de Allende ¿Quiénes son los culpables de la situación política a la que se ha llegado? ¿De qué se les acusa? (4 ptos)
3.- En la lectura de algunos pasajes Allende, trata de transmitir una esperanza a sus partidarios ¿Cuál es la promesa que anuncia? (4 ptos)
4.- Si revisamos las tres posiciones: ¿Te parecen irreconciliables? ¿Consideran que había otra alternativa para resolver el conflicto? (6 ptos)
5.- A continuación se les presenta un cuadro que los orientara en la tarea de poder situarse en la posición de los distintos actores del ’73. (10 ptos)
Fuerzas Armadas Iglesia Católica Salvador Allende
Fuerzas Armadas
Iglesia Católica
Salvador Allende
Guía de Trabajo nº1: “El Fracaso de la Unidad Popular”
Como todo proceso histórico, hay distintas visiones sobre el fracaso de este proyecto político. A continuación revisaremos algunas de ellas que pertenecen a historiadores destacados.
a) La historiadora María Angélica Illanes ha escrito que “…Una de las críticas más oídas y escritas respecto del gobierno de la Unidad Popular se refieren al hecho de que supuestamente, Allende no controlaba el proceso, que este se había escapado de sus manos y que el poder estaba en manos de los trabajadores y sus dirigentes no dispuestos a acatar.
A pesar de que pudiese haber muchos hechos que confirmasen lo anterior, esta es una crítica superficial y ahistórica. La gobernabilidad social y popular ya estaba potenciada en Chile antes de ser el pueblo gobierno, pero no en vista de una revolución armada, como dice hoy la derecha a través de Gonzalo Vial, sino con el objetivo de alcanzar el gobierno. Dicha gobernabilidad se desarrolló mucho durante la Unidad Popular, presionando al gobierno por avances mayores en el terreno de las exportaciones, por ejemplo. Pero no podríamos decir que esta gobernabilidad se desarticuló respecto del gobierno central. Al entra el proyecto democrático a la Moneda con Allende, permaneció allí, hasta el sacrificio final…
Pero la crítica anteriormente expuesta no sólo es refutable por su superficialidad, sino principalmente porque a través de ella estaría avalando el Golpe Militar, en cuanto habría venido a restablecer un orden previamente roto entre el gobierno de Allende y la propia civilidad de izquierda, evitando no sólo la guerra civil, sino el caos. A pesar de que hubo algunas posturas de movimientos políticos que planearon, en un momento crítico, la separación respecto de la línea del gobierno de la Unidad Popular, pensamos que no hubo tal ruptura entre pueblo y gobierno”
Fuente: En la batalla de la memoria.
b) Por su parte, Tomás Moulián ha dicho que “…La Unidad Popular..no debió auto concebirse como revolución, porque no podía realizarla. Al hacerlo y negarse los medios o al estar imposibilitaba de obtenerlos, se convirtió en una ilusión retórica, el sueño romántico de profetas desarmados..
No logran percibir que sus discursos desencadenan pánico y odios tan reales como si la revolución hubiese sido plenamente efectiva..La Unidad Popular generaba discursos que reforzaban su identidad negativa, con oposición. Su propio ser político estaba constituido y se constituía por el antagonismo con la burguesía, poniendo muy poco énfasis en las zonas de consenso con otros o de neutralidad con otros, las zonas de construcción conflictiva pero dialógica. Ello era así en parte por una flaqueza teórica que le impedía discernir que el enfrentamiento clasista no era universal, que no se extendía, por ejemplo, al campo estético o a importantes zonas del campo ético…
Tras tres años sin decidir conceptualmente el camino, vacilando entre avanzar sin transar o negociar para alcanzar estabilidad dejó pasar delante de ella no sólo los últimos carros de la historia, también las diligencias, las carretas, hasta las bicicletas de la historia”
Fuente: En Chile actual. Anatomía de un mito.
c) Los historiadores Álvaro Góngora, Patricia Arancibia, Gonzalo Vial y Aldo Yávar dijeron que “ La Unidad Popular declaró desde un principio que sería cauce, no dique del movimiento de masas que desencadenaba..
El gobierno no pudo o no quiso, o no supo atajar, ni aun moderar el recurso a la violencia, ni en sus seguidores, ni en sus enemigos. Tampoco, la acumulación de armamento por todos los bandos..
Hubo durante los mil días unipopulares una seguidilla ininterrumpida de muertos y heridos en manifestaciones callejeras; paros, tomas y retomas de predios, viviendas, sitios y empresas; atentados terroristas, etc. No todos estos hechos fueron responsabilidad de la izquierda..
Pero, de todos modos, el incesante goteo de muerte, lesiones y daños materiales fue creando una sensación de ingobernabilidad.
El 22 de agosto, la Cámara de Diputados, con los votos opositores, aprobó un acuerdo que ilegitimaba completamente a Allende y su gobierno, declarándolos fuera de la ley. El solemne voto tenía un párrafo marcado para los militares. Su presencia en el gabinete, advertía, o era para reestablecer el quebrantado imperio del derecho, o constituía una complicidad con los violadores de este. Los uniformados entendieron el mensaje y abandonaron el gobierno”.
Fuente: Chile 1541 – 2000. Una interpretación de su historia política.
Actividad: Analiza cada uno de los textos de los historiadores extrayendo en tu cuaderno las ideas centrales de cada una de las posturas planteadas.
a) La historiadora María Angélica Illanes ha escrito que “…Una de las críticas más oídas y escritas respecto del gobierno de la Unidad Popular se refieren al hecho de que supuestamente, Allende no controlaba el proceso, que este se había escapado de sus manos y que el poder estaba en manos de los trabajadores y sus dirigentes no dispuestos a acatar.
A pesar de que pudiese haber muchos hechos que confirmasen lo anterior, esta es una crítica superficial y ahistórica. La gobernabilidad social y popular ya estaba potenciada en Chile antes de ser el pueblo gobierno, pero no en vista de una revolución armada, como dice hoy la derecha a través de Gonzalo Vial, sino con el objetivo de alcanzar el gobierno. Dicha gobernabilidad se desarrolló mucho durante la Unidad Popular, presionando al gobierno por avances mayores en el terreno de las exportaciones, por ejemplo. Pero no podríamos decir que esta gobernabilidad se desarticuló respecto del gobierno central. Al entra el proyecto democrático a la Moneda con Allende, permaneció allí, hasta el sacrificio final…
Pero la crítica anteriormente expuesta no sólo es refutable por su superficialidad, sino principalmente porque a través de ella estaría avalando el Golpe Militar, en cuanto habría venido a restablecer un orden previamente roto entre el gobierno de Allende y la propia civilidad de izquierda, evitando no sólo la guerra civil, sino el caos. A pesar de que hubo algunas posturas de movimientos políticos que planearon, en un momento crítico, la separación respecto de la línea del gobierno de la Unidad Popular, pensamos que no hubo tal ruptura entre pueblo y gobierno”
Fuente: En la batalla de la memoria.
b) Por su parte, Tomás Moulián ha dicho que “…La Unidad Popular..no debió auto concebirse como revolución, porque no podía realizarla. Al hacerlo y negarse los medios o al estar imposibilitaba de obtenerlos, se convirtió en una ilusión retórica, el sueño romántico de profetas desarmados..
No logran percibir que sus discursos desencadenan pánico y odios tan reales como si la revolución hubiese sido plenamente efectiva..La Unidad Popular generaba discursos que reforzaban su identidad negativa, con oposición. Su propio ser político estaba constituido y se constituía por el antagonismo con la burguesía, poniendo muy poco énfasis en las zonas de consenso con otros o de neutralidad con otros, las zonas de construcción conflictiva pero dialógica. Ello era así en parte por una flaqueza teórica que le impedía discernir que el enfrentamiento clasista no era universal, que no se extendía, por ejemplo, al campo estético o a importantes zonas del campo ético…
Tras tres años sin decidir conceptualmente el camino, vacilando entre avanzar sin transar o negociar para alcanzar estabilidad dejó pasar delante de ella no sólo los últimos carros de la historia, también las diligencias, las carretas, hasta las bicicletas de la historia”
Fuente: En Chile actual. Anatomía de un mito.
c) Los historiadores Álvaro Góngora, Patricia Arancibia, Gonzalo Vial y Aldo Yávar dijeron que “ La Unidad Popular declaró desde un principio que sería cauce, no dique del movimiento de masas que desencadenaba..
El gobierno no pudo o no quiso, o no supo atajar, ni aun moderar el recurso a la violencia, ni en sus seguidores, ni en sus enemigos. Tampoco, la acumulación de armamento por todos los bandos..
Hubo durante los mil días unipopulares una seguidilla ininterrumpida de muertos y heridos en manifestaciones callejeras; paros, tomas y retomas de predios, viviendas, sitios y empresas; atentados terroristas, etc. No todos estos hechos fueron responsabilidad de la izquierda..
Pero, de todos modos, el incesante goteo de muerte, lesiones y daños materiales fue creando una sensación de ingobernabilidad.
El 22 de agosto, la Cámara de Diputados, con los votos opositores, aprobó un acuerdo que ilegitimaba completamente a Allende y su gobierno, declarándolos fuera de la ley. El solemne voto tenía un párrafo marcado para los militares. Su presencia en el gabinete, advertía, o era para reestablecer el quebrantado imperio del derecho, o constituía una complicidad con los violadores de este. Los uniformados entendieron el mensaje y abandonaron el gobierno”.
Fuente: Chile 1541 – 2000. Una interpretación de su historia política.
Actividad: Analiza cada uno de los textos de los historiadores extrayendo en tu cuaderno las ideas centrales de cada una de las posturas planteadas.
Guía de aprendizaje nº2: “República Presidencial 1973 -1989”
Gobierno de la Junta Militar – Gobierno de Augusto Pinochet
1.- Economía
La profunda crisis política, institucional, economía y social de 1973 fue utilizada como marco de referencia para una revisión total y acabada de la actualización del Estado en la economía chilena y de las políticas de desarrollo instauradas en las cuatro décadas anteriores. De una economía, en 1973, con fuerte control estatal, de una supervisión total de los precios y casi cerrada, se transformó en una economía de libre mercado, con libertad de precios y completamente liberalizada, integrada a la economía mundial, con una presencia cada vez más esencial y primordial del sector privado. La mayoría de las políticas de liberación fueron aplicadas dentro de un plan drástico de estabilización anti-inflacionario y dentro de un marco político con varias restricciones en el pleno de las diversas libertades.
En Chile se implementó un laissez-faire (dejar hacer) con un papel protagónico del sector privado, el cual puede resumirse en los siguientes puntos:
a) La reforma del Estado: Esta reforma comprendió a su vez los siguientes tópicos
- Eliminación del área de propiedad social, restitución a los antiguos dueños de las tierras y empresas expropiadas.
- Reducción del gasto público y eliminación del déficit fiscal.
- Un segundo proceso de reprivatización, frente al colapso financiero y productivo de 1982.
- Privatización de las empresas públicas tradicionales creadas por CORFO.
- Reformas tributarias y presiones para el aumento del ahorro público, lo que haría decrecer el déficit fiscal.
- A través del Decreto de Ley (D.L.) 573 y 574, se impulsaban los polos de desarrollo a través de la división descentralizada del país, con sus 13 regiones administrativas, que iban a ser asistidas por los CODECOS y los COREDES. El gobierno estará representado a través de los intendentes y gobernadores en las regiones y los respectivos SEREMIS.
Muchos de los cambios más amplios y profundos aquí comentados fueron implantados en un breve período de 2 a 4 años por un grupo de economistas chilenos denominados los “Chicago boys”, denominados así por haber estudiado en la Universidad de Chicago. Entre estos se encontraban Sergio de Castro, Pablo Baraona, Manuel Cruzat, José Luis Federici, Álvaro Bardón, entre otros. Ellos elaboran un documento denominado “El Ladrillo”, en el cual analizaron las realidades y problemas económicos del país. Se propusieron una serie de reformas estructurales que implicaban la adopción de un modelo de “economía social de mercado”, en la cual el Estado debía reducir drásticamente su participación, dejando un amplio campo a la iniciativa del sector privado.
Tanto los militares como los economistas chilenos se consideraban tecnócratas, en sus respectivas especialidades. El concepto de clase social para ambos era irrelevante; sus políticas económicas se caracterizaron por ser claras, homogéneas y parejas, sin favorecer a los miembros de ninguna clase social en particular.
b) La crisis de 1982-82: en 1982 tuvo lugar una de las peores crisis económicas de Chile en los últimos 50 años. Ese año, el Producto Geográfico Bruto (PGB) cayó en un 14,4% y la tasa de crecimiento económico también fue negativa para 1983; la industria y la construcción registraron tasas de crecimiento negativo de -21,1% y -23,4%, respectivamente. La tasa de inflación anual aumentó a más de un 20% durante este bienio. El gobierno, con el fin de evitar peores consecuencias y un estallido social acentuado por la represión política, organizó programas de emergencia como el Plan de Empleo Mínimo (PEM) y el Programa Ocupacional para Jefes de Hogar (POJH).
- Plan de Empleo Mínimo (PEM): Creado en 1974 por José Piñera. Es un programa de absorción de la mano de obra que se encuentra cesante, se pagaban $ 2.000 pesos que es el equivalente a 1/3 del sueldo mínimo, y equivalente a 1,3 Kg de pan diario.
- Programa Ocupacional para Jefes de Hogar (POJH): Creado en 1982. Es un programa de generación desempleos municipales, presenta sueldos bajos, ineficiencia y pérdida de tiempo durante las faenas.
Ante la magnitud del colapso económico, los analistas tendieron a buscar varios factores responsables de la crisis; la fijación del tipo de cambio nominal que condujo a la sobrevaluación del peso (un dólar era equivalente a 39 pesos); la falta de control del mercado financiero interno; errores de política respecto al momento y al ritmo con que se realizaron las reformas de liberalización; el dogmatismo (conjunto de los proposiciones que se tiene por principios innegables en una ciencia) de las autoridades económicas y distintos shocks externos adversos. Como por ejemplo el deterioro de los términos de intercambio.
c) Período post crisis: Durante la segunda ronda de privatizaciones (Ministro Buchi), iniciada en 1985, la economía continuó bajo los efectos de la crisis de 1982- 1983, lo que se hizo más patente a raíz del terremoto sufrido por nuestro país el 3 de marzo de 1985, que afectó principalmente a la zona central, y los temporales de 1986 – 1987, para luego comenzar un periodo sostenido de auge.
Cuando se reanudó el proceso de privatizaciones en 1985, faltaba mucho para que el país se recuperase completamente de la crisis. El desempleo permanecía alto en el 16,6% de la fuerza laboral, las remuneraciones reales estaban en su punto más bajo de la década.
Frente a estas dificultades, las autoridades decidieron redoblar los esfuerzos de reformas estructurales dentro de un marco de ajuste dirigido poner énfasis en mayores exportaciones, inversión y ahorro.
Este objetivo tuvo en uno de sus principales gestores al ministro de Hacienda Hernán Buchi, quien logró cambiantes políticas restrictivas y cambiantes, junto con la renegociación de la deuda externa chilena.
El éxito de las políticas diseñadas para aliviar las restricciones externas era indiscutible, pero su costo social también. Amplios sectores de la sociedad chilena se vieron sumergidos en la miseria y la indigencia, lo que condujo a que viviesen en paupérrimas condiciones.
Las exportaciones de bienes y servicios, que representaban el 25% del PGB en 1983 aumentaron a casi 30% a fines de 1989, se términos de precios de 1977.
Como consecuencia de las profundas reformas en este campo, implementadas por el gobierno militar, se produjo un serio cambio de mentalidad, lo cual reafirmaría la célebre frase de que “el desarrollo está en la mente”. Se abandonó la mentalidad que esperaba la solución de todos los problemas de parte del Estado benefactor. Se impuso una nueva mentalidad que premiaba el esfuerzo, el trabajo y la acción creadora.
Esta Combinación de elementos, junto con un servicio financiero estable, permitió que un mercado libre –con apertura externa e inversión privada, que favoreciese el ahorro y las exportaciones- permitiesen el surgimiento de empresarios nacionales eficientes, los que a su vez debieron incorporar tecnología moderna para enfrentar la competitividad internacional y conquistar los mercados extranjeros.
d) Reformas laborales y previsionales: Con la dictación del Decreto-Ley nº2950 de 1979, en cuya gestación destacó el ministro del trabajo José Piñera, se derogaron todas las leyes anteriores sobre la materia y se creó una base legal totalmente nueva. La ley puso fin a la sindicalización obligatoria y se otorgó a los trabajadores plena libertad para afiliarse y desafiliarse de un sindicato en cualquier momento. Los sindicatos eran independientes del empleador y no podía recibir de este ningún financiamiento. El sindicato debía de tener una estructura democrática que daba a la base el poder de decisión. La tarea más importante que se le encomendaba al sindicato era la negociación colectiva, comprendida como libre juego de intereses de las aspiraciones y conveniencias de los empleadores y trabajadores.
La negociación quedó circunscrita a cada empresa y se prohibieron las negociaciones por áreas de actividad. En caso de desacuerdo insuperable entre las partes, se podría ir a la huelga o al arbitraje obligatorio. Si la huelga duraba más de 60 días, el empleador podía contratar a obreros que reemplazasen a los huelguistas.
Por otra parte, en el campo previsional se vivió otra gran y profunda transformación. El antiguo sistema se había basado en el principio de que los trabajadores activos financiasen a los pasivos. Las instituciones más importantes en esta área eran el Servicio de Seguro Social, la Caja de Previsión de Empleados Particulares y la Caja Nacional de Empleados Públicos y Periodistas.
El Decreto – Ley Nº3500 de 1980, reemplazó el antiguo régimen de reparto por un sistema de pensiones en que los beneficios que obtenían los afiliados estaban relacionados directamente con los esfuerzos que realizaban como cotizantes durante su vida laboral activa. Las cotizaciones periódicas ingresaban a una cuenta individual, generándose así un fondo de pensiones. Cada uno podía elegir libremente una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP), que eran las instituciones que recibían y administraban las cotizaciones. Las administradoras quedaron facultadas para invertir los fondos en el mercado de capitales nacionales, bajo un conjunto de estrictas regulaciones y bajo el severo control de la Superintendencia de Seguridad Social.
Por último, destacamos que en 1981 se implementó un sistema de medicina privada que compartió el campo de la salud con el Fondo Nacional de Salud (FONASA, ex SERMENA) de carácter público, creado en 1979. En aquel año se establecieron las Instituciones de salud Previsional (ISAPRE), entre las cuales cada persona podía elegir libremente y contratar un plan de salud, de acuerdo al cual recibía beneficios médicos en proporción a sus cotizaciones.
e) Obras o transformaciones públicas destacadas del periodo: Para el desarrollo de las regiones extremas del país en Iquique (ZOFRI) y en Punta Arenas, se impulsan zonas francas; se construye la carretera austral, que benefició de forma especial a la XI Región de Aisén; la terminación y funcionamiento de las líneas 1 y 2 del Metro; como también el edificio del Parlamento en Valparaíso; la CORFO crea el complejo hidroeléctrico Colbún – Machicura entre otras.
2.- Educación
Se mantuvo la estructura educacional que se había establecido a raíz de la reforma instaurada bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Al respecto Kinder y pre-kinder son incorporados al sistema de subvenciones estatales; bajan los niveles de analfabetismo; empieza a enseñarse idioma extranjero desde la básica. En la década del 80 los establecimientos educacionales fiscales fueron transferidos a las municipalidades, proceso denominado “municipalización”. Por otra parte, el Decreto – Ley Nº1 del 30 de diciembre de 1980, introdujo importantes reformas en el sistema universitario. Esta disposición señaló categóricamente que en nuestro país existía un sistema cerrado monopolizado por ocho universidades financiadas por el Estado, lo cual no encajaba con el sistema económico imperante. Con el objeto de abrir este sistema hacia uno libre, competitivo y de calidad, la ley autorizó la creación de universidades privadas.
3.- Relaciones Internacionales
Entre los múltiples acontecimientos que se produjeron durante el régimen militar se destaca la VI Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), realizada en Santiago en 1976. El temario de la cita incluyó 41 temas entre los que se contaban la ley estadounidense de comercio exterior, la situación del Canal de Panamá y otros relacionados con los derechos humanos, ámbito en el cual Chile era muy cuestionado en aquellos años por la comunidad internacional, la cual empezaba a recibir de manera más frecuente alarmantes noticias sobre las posibles violaciones a tales derechos.
A raíz del atentado contra el ex canciller del Presidente Allende, Orlando Letelier, la comunidad internacional rechazó y desaprobó al gobierno chileno por los medios empleados para neutralizar a la oposición. La Organización de las Naciones Unidas emitió una dura condena. Estados Unidos, a través de la Enmienda Kennedy (1976) negaba toda ayuda militar a Chile (venta de armas) y establecía fuerte presión para que en nuestro país se restableciese la democracia, cumpliéndose tres condiciones:
-Un progreso significativo en el respeto de los derechos humanos.
-Que la venta fuese del interés nacional de Estados Unidos.
-Que las autoridades chilenas no ayudasen o encubriesen el terrorismo internacional.
Numerosos estados europeos suspendieron toda ayuda económica y toda cooperación. La prensa internacional se dedicó a publicar todos los días noticias y comentarios condenatorios sobre los crímenes del régimen.
Pero sin duda alguna, el mayor éxito del régimen en el campo internacional, fue el haber evitado la guerra con Argentina en 1978. Este conflicto tuvo su origen el hecho de que el gobierno argentino, también de carácter militar, declaró nulo el laudo arbitral de 1977 que ponía término a la disputa por la soberanía de las tres islas situadas al sur del canal Beagle: Picton, Nueva y Lenox. Las conversaciones diplomáticas no tuvieron buenas resultados y hubo preparativos bélicos a ambos lados de la cordillera.
No se vislumbraba salida pacífica alguna frente a los eminentes vientos de guerra que ya circulaban por los territorios de ambas naciones hermanas. Pero, la afortunada intervención del cardenal Antonio Samoré, quién propició y luchó con éxito por la mediación papal de Juan Pablo II, logró el restablecimiento de la paz y el dialogo. Chile expresó su agradecimiento en la visita papal el año 1987, el papa ratificaría, a través de la medición, soberanía chilena de las islas respectivas.
4.- Política Interna.
En un comienzo, La Junta Militar informo que gobernaría las Fuerzas Armadas en conjunto, alternándose los Comandantes en Jefe de las distintas ramas a la cabeza del Poder Ejecutivo, lo cual no fue así, sino que se tuvo a él como principal protagonista del gobierno, por ello su denominación de régimen autoritario, pues no tuvo los contrapesos necesarios a los largo de toda su gestión.
La nueva línea adoptada por el régimen militar se manifestó en la fijación de metas sin plazo. Primitivamente de la Junta tuvieron la categoría de jefes de Estado. Asumieron plenamente, con la declaración de que las Cámaras estaban en receso. En cambio, mantuvieron en sus roles respectivos a los organismos del Poder Judicial y a la Contraloría General de la República.
1.- La Junta Militar gobernaría de la siguiente forma: Poder Ejecutivo: General Pinochet y el Poder Ejecutivo: los restantes miembros de la Junta (crear las leyes y los decretos-ley).
2.- La nueva orientación había quedado esbozada en lo doctrinario el 11 de marzo de 1974, cuando el general Pinochet leyó ante el país dos documentos:
a) Declaración de Principios: Este documento forma las bases de la nueva institucionalidad del país. Rescata el principio de autoridad como fundamento de las sociedades políticas y civiles, careció de una ideología definida. Rescatando la idea de Patria, de Nación, incluso de la ideología portaliana consagrada en la Constitución Política del año 1925, reforzada en la Constitución de 1980.
b) Objetivo Nacional: Este programa realiza un lineamiento general del nuevo plan económico, el modelo Liberal o de Libre Mercado.
3.- Las medidas de excepción tomadas durante los primeros días se fueron perpetuando mediante una legislación ad-hoc. En lo fundamental: suspensión de la institucionalidad política consagrada en la Constitución de 1925, intervención y control de la prensa, de las universidades, estado de sitio, toque de queda, persecución de los funcionarios de la Unidad Popular.
4.- Prohibición de todo tipo de manifestación social, de todo tipo de actividad sindical, mantención del exilio y la ilegalidad de todo lo relacionado con las ideas de izquierda (socialistas, comunistas, marxista, anarquismo).
5.- La Doctrina de la Seguridad Nacional, se basaba en considerar al marxismo como enemigo, que por sus conexiones internacionales y sus tendencias revolucionarias, constituía la negación de la tradición de Chile.
El gobierno, si bien pudo establecer rápidamente en 1973 un control completo, consideró que el país se encontraba bajo los efectos de una guerra, y los enemigos de esta guerra se encontraban dentro de las fronteras de su territorio. En el curso de esta guerra, denominada por la oposición como “guerra sucia”, varios miles fueron arrestados y exiliados por el Consejo de Guerra o el Ministerio del Interior, a los países como Suecia, Australia, Canadá y Venezuela. Otros buscaron asilos en diferentes embajadas.
6.- Represión por parte del gobierno con la creación de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).
En octubre de aquel año descubrieron y atacaron la sede clandestina del MIR, y liquidaron a su directiva. En septiembre de 1974 cayeron víctimas de un atentado en Buenos Aires, el ex - Comandante de Jefe del Ejército, General Carlos Prats y su esposa. Muy pronto surgieron sospechas de que este atentado había sido obra de la dina.
En octubre de 1975, el dirigente demócrata cristiano Bernardo Leigthon y su esposa, que vivían exiliados en Roma, fueron heridos a tiros por agentes de la DINA, tales acciones fueron consideradas por algunos como un terrorismo de Estado.
La Constitución Política de 1980
En agosto de 1980, el gobierno convocó a un plebiscito para lograr la aprobación popular de un nuevo texto constitucional que fue analizado por el Consejo de Defensa del Estado, entre sus miembros se encontraban dos ex presidentes: Jorge Alessandri Rodríguez y Gabriel González Videla. Así fue como el 11 de septiembre se realizó el acto electoral para cumplir con este fin. Los resultados fueron 4.204.879 votos por la aprobación (esta cifra incluye los votos en blanco que , de acuerdo con la normativa dictada a propósito se sumaban al SI); 1.893.420 por el rechazó, y 173.569 votos nulos.
SI NO NULOS
67,04% 30,19% 2,77%
El texto constitucional aprobado entró en vigencia el 11 de marzo de 1981. Entre otros temas, la nueva carta fundamental estableció:
1) Un sistema presidencialista de gobierno.
2) Creó un Consejo de Seguridad Nacional, presidido por el primer mandatario e integrado por los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas, el Presidente del Senado, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia y el Contralor General de la República.
3) La exclusión del marxismo de la vida política nacional.
4) Establecimiento del periodo presidencial en 8 años. (Estableció que el presidente Pinochet estaría en ejercicio hasta 1988).
5) Establecimiento de la autonomía del Banco Central.
6) La creación de los senadores designados (se integraran al Senado los ex – presidentes de la República, por derecho propio y en carácter de vitalicios).
7) La segunda vuelta en las elecciones presidenciales y el sistema electoral binominal.
8) El presidente pierde poder con la inmovilidad de los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y de Orden.
9) Mantención del Estado de Emergencia.
10) La censura de la prensa e impedimento para el libre ejercicio de asociación, reunión, expresión e información.
El Rol de la Iglesia y la Defensa de los Derechos Humanos
Se creó en 1974 el comité Pro – Paz, que a principios de 1976 se convierte en la Vicaría de la Solidaridad, organismo que irá en ayuda material y espiritual de los perseguidos políticos y desamparados, dándole asistencia médica, legal y social.
El año 1985, la Iglesia Católica buscó lograr puntos de entendimiento de consenso amplio que aseguraran el regreso al sistema democrático. Los personajes más destacados en este periodo fueron el Cardenal Raúl Silva Henríquez y el Cardenal Juan Francisco Fresno solicitó a tres personalidades de distinta orientación política la redacción de un programa para alcanzar un acuerdo nacional de transición a la democracia. Ellos fueron Fernando Léniz, José Zabala, Presidente de la Asociación de Empresarios Cristianos; y Sergio Molina, ex ministro del gobierno de Frei Montalva.
Tras varios meses de complicadas negociaciones, en agosto de ese mismo año, los representantes de partidos de diversas tendencias firmaron el Acuerdo Nacional, en el que junto con expresar el deseo de entendimiento político, exigían plenas libertades civiles y elecciones parlamentarias y presidenciales libres.
La Vicaría de la solidaridad seguirá funcionando desde 1976 hasta 1992. Con posterioridad, otras instituciones de carácter no gubernamental asumieron la defensa de los derechos de las personas. Tal fue el caso de la Agrupación de Detenidos Desaparecidos, creada en 1975 y del Comité de Defensa del Pueblo (CODEPU), que se fundó en 1990.
1.- Economía
La profunda crisis política, institucional, economía y social de 1973 fue utilizada como marco de referencia para una revisión total y acabada de la actualización del Estado en la economía chilena y de las políticas de desarrollo instauradas en las cuatro décadas anteriores. De una economía, en 1973, con fuerte control estatal, de una supervisión total de los precios y casi cerrada, se transformó en una economía de libre mercado, con libertad de precios y completamente liberalizada, integrada a la economía mundial, con una presencia cada vez más esencial y primordial del sector privado. La mayoría de las políticas de liberación fueron aplicadas dentro de un plan drástico de estabilización anti-inflacionario y dentro de un marco político con varias restricciones en el pleno de las diversas libertades.
En Chile se implementó un laissez-faire (dejar hacer) con un papel protagónico del sector privado, el cual puede resumirse en los siguientes puntos:
a) La reforma del Estado: Esta reforma comprendió a su vez los siguientes tópicos
- Eliminación del área de propiedad social, restitución a los antiguos dueños de las tierras y empresas expropiadas.
- Reducción del gasto público y eliminación del déficit fiscal.
- Un segundo proceso de reprivatización, frente al colapso financiero y productivo de 1982.
- Privatización de las empresas públicas tradicionales creadas por CORFO.
- Reformas tributarias y presiones para el aumento del ahorro público, lo que haría decrecer el déficit fiscal.
- A través del Decreto de Ley (D.L.) 573 y 574, se impulsaban los polos de desarrollo a través de la división descentralizada del país, con sus 13 regiones administrativas, que iban a ser asistidas por los CODECOS y los COREDES. El gobierno estará representado a través de los intendentes y gobernadores en las regiones y los respectivos SEREMIS.
Muchos de los cambios más amplios y profundos aquí comentados fueron implantados en un breve período de 2 a 4 años por un grupo de economistas chilenos denominados los “Chicago boys”, denominados así por haber estudiado en la Universidad de Chicago. Entre estos se encontraban Sergio de Castro, Pablo Baraona, Manuel Cruzat, José Luis Federici, Álvaro Bardón, entre otros. Ellos elaboran un documento denominado “El Ladrillo”, en el cual analizaron las realidades y problemas económicos del país. Se propusieron una serie de reformas estructurales que implicaban la adopción de un modelo de “economía social de mercado”, en la cual el Estado debía reducir drásticamente su participación, dejando un amplio campo a la iniciativa del sector privado.
Tanto los militares como los economistas chilenos se consideraban tecnócratas, en sus respectivas especialidades. El concepto de clase social para ambos era irrelevante; sus políticas económicas se caracterizaron por ser claras, homogéneas y parejas, sin favorecer a los miembros de ninguna clase social en particular.
b) La crisis de 1982-82: en 1982 tuvo lugar una de las peores crisis económicas de Chile en los últimos 50 años. Ese año, el Producto Geográfico Bruto (PGB) cayó en un 14,4% y la tasa de crecimiento económico también fue negativa para 1983; la industria y la construcción registraron tasas de crecimiento negativo de -21,1% y -23,4%, respectivamente. La tasa de inflación anual aumentó a más de un 20% durante este bienio. El gobierno, con el fin de evitar peores consecuencias y un estallido social acentuado por la represión política, organizó programas de emergencia como el Plan de Empleo Mínimo (PEM) y el Programa Ocupacional para Jefes de Hogar (POJH).
- Plan de Empleo Mínimo (PEM): Creado en 1974 por José Piñera. Es un programa de absorción de la mano de obra que se encuentra cesante, se pagaban $ 2.000 pesos que es el equivalente a 1/3 del sueldo mínimo, y equivalente a 1,3 Kg de pan diario.
- Programa Ocupacional para Jefes de Hogar (POJH): Creado en 1982. Es un programa de generación desempleos municipales, presenta sueldos bajos, ineficiencia y pérdida de tiempo durante las faenas.
Ante la magnitud del colapso económico, los analistas tendieron a buscar varios factores responsables de la crisis; la fijación del tipo de cambio nominal que condujo a la sobrevaluación del peso (un dólar era equivalente a 39 pesos); la falta de control del mercado financiero interno; errores de política respecto al momento y al ritmo con que se realizaron las reformas de liberalización; el dogmatismo (conjunto de los proposiciones que se tiene por principios innegables en una ciencia) de las autoridades económicas y distintos shocks externos adversos. Como por ejemplo el deterioro de los términos de intercambio.
c) Período post crisis: Durante la segunda ronda de privatizaciones (Ministro Buchi), iniciada en 1985, la economía continuó bajo los efectos de la crisis de 1982- 1983, lo que se hizo más patente a raíz del terremoto sufrido por nuestro país el 3 de marzo de 1985, que afectó principalmente a la zona central, y los temporales de 1986 – 1987, para luego comenzar un periodo sostenido de auge.
Cuando se reanudó el proceso de privatizaciones en 1985, faltaba mucho para que el país se recuperase completamente de la crisis. El desempleo permanecía alto en el 16,6% de la fuerza laboral, las remuneraciones reales estaban en su punto más bajo de la década.
Frente a estas dificultades, las autoridades decidieron redoblar los esfuerzos de reformas estructurales dentro de un marco de ajuste dirigido poner énfasis en mayores exportaciones, inversión y ahorro.
Este objetivo tuvo en uno de sus principales gestores al ministro de Hacienda Hernán Buchi, quien logró cambiantes políticas restrictivas y cambiantes, junto con la renegociación de la deuda externa chilena.
El éxito de las políticas diseñadas para aliviar las restricciones externas era indiscutible, pero su costo social también. Amplios sectores de la sociedad chilena se vieron sumergidos en la miseria y la indigencia, lo que condujo a que viviesen en paupérrimas condiciones.
Las exportaciones de bienes y servicios, que representaban el 25% del PGB en 1983 aumentaron a casi 30% a fines de 1989, se términos de precios de 1977.
Como consecuencia de las profundas reformas en este campo, implementadas por el gobierno militar, se produjo un serio cambio de mentalidad, lo cual reafirmaría la célebre frase de que “el desarrollo está en la mente”. Se abandonó la mentalidad que esperaba la solución de todos los problemas de parte del Estado benefactor. Se impuso una nueva mentalidad que premiaba el esfuerzo, el trabajo y la acción creadora.
Esta Combinación de elementos, junto con un servicio financiero estable, permitió que un mercado libre –con apertura externa e inversión privada, que favoreciese el ahorro y las exportaciones- permitiesen el surgimiento de empresarios nacionales eficientes, los que a su vez debieron incorporar tecnología moderna para enfrentar la competitividad internacional y conquistar los mercados extranjeros.
d) Reformas laborales y previsionales: Con la dictación del Decreto-Ley nº2950 de 1979, en cuya gestación destacó el ministro del trabajo José Piñera, se derogaron todas las leyes anteriores sobre la materia y se creó una base legal totalmente nueva. La ley puso fin a la sindicalización obligatoria y se otorgó a los trabajadores plena libertad para afiliarse y desafiliarse de un sindicato en cualquier momento. Los sindicatos eran independientes del empleador y no podía recibir de este ningún financiamiento. El sindicato debía de tener una estructura democrática que daba a la base el poder de decisión. La tarea más importante que se le encomendaba al sindicato era la negociación colectiva, comprendida como libre juego de intereses de las aspiraciones y conveniencias de los empleadores y trabajadores.
La negociación quedó circunscrita a cada empresa y se prohibieron las negociaciones por áreas de actividad. En caso de desacuerdo insuperable entre las partes, se podría ir a la huelga o al arbitraje obligatorio. Si la huelga duraba más de 60 días, el empleador podía contratar a obreros que reemplazasen a los huelguistas.
Por otra parte, en el campo previsional se vivió otra gran y profunda transformación. El antiguo sistema se había basado en el principio de que los trabajadores activos financiasen a los pasivos. Las instituciones más importantes en esta área eran el Servicio de Seguro Social, la Caja de Previsión de Empleados Particulares y la Caja Nacional de Empleados Públicos y Periodistas.
El Decreto – Ley Nº3500 de 1980, reemplazó el antiguo régimen de reparto por un sistema de pensiones en que los beneficios que obtenían los afiliados estaban relacionados directamente con los esfuerzos que realizaban como cotizantes durante su vida laboral activa. Las cotizaciones periódicas ingresaban a una cuenta individual, generándose así un fondo de pensiones. Cada uno podía elegir libremente una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP), que eran las instituciones que recibían y administraban las cotizaciones. Las administradoras quedaron facultadas para invertir los fondos en el mercado de capitales nacionales, bajo un conjunto de estrictas regulaciones y bajo el severo control de la Superintendencia de Seguridad Social.
Por último, destacamos que en 1981 se implementó un sistema de medicina privada que compartió el campo de la salud con el Fondo Nacional de Salud (FONASA, ex SERMENA) de carácter público, creado en 1979. En aquel año se establecieron las Instituciones de salud Previsional (ISAPRE), entre las cuales cada persona podía elegir libremente y contratar un plan de salud, de acuerdo al cual recibía beneficios médicos en proporción a sus cotizaciones.
e) Obras o transformaciones públicas destacadas del periodo: Para el desarrollo de las regiones extremas del país en Iquique (ZOFRI) y en Punta Arenas, se impulsan zonas francas; se construye la carretera austral, que benefició de forma especial a la XI Región de Aisén; la terminación y funcionamiento de las líneas 1 y 2 del Metro; como también el edificio del Parlamento en Valparaíso; la CORFO crea el complejo hidroeléctrico Colbún – Machicura entre otras.
2.- Educación
Se mantuvo la estructura educacional que se había establecido a raíz de la reforma instaurada bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Al respecto Kinder y pre-kinder son incorporados al sistema de subvenciones estatales; bajan los niveles de analfabetismo; empieza a enseñarse idioma extranjero desde la básica. En la década del 80 los establecimientos educacionales fiscales fueron transferidos a las municipalidades, proceso denominado “municipalización”. Por otra parte, el Decreto – Ley Nº1 del 30 de diciembre de 1980, introdujo importantes reformas en el sistema universitario. Esta disposición señaló categóricamente que en nuestro país existía un sistema cerrado monopolizado por ocho universidades financiadas por el Estado, lo cual no encajaba con el sistema económico imperante. Con el objeto de abrir este sistema hacia uno libre, competitivo y de calidad, la ley autorizó la creación de universidades privadas.
3.- Relaciones Internacionales
Entre los múltiples acontecimientos que se produjeron durante el régimen militar se destaca la VI Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), realizada en Santiago en 1976. El temario de la cita incluyó 41 temas entre los que se contaban la ley estadounidense de comercio exterior, la situación del Canal de Panamá y otros relacionados con los derechos humanos, ámbito en el cual Chile era muy cuestionado en aquellos años por la comunidad internacional, la cual empezaba a recibir de manera más frecuente alarmantes noticias sobre las posibles violaciones a tales derechos.
A raíz del atentado contra el ex canciller del Presidente Allende, Orlando Letelier, la comunidad internacional rechazó y desaprobó al gobierno chileno por los medios empleados para neutralizar a la oposición. La Organización de las Naciones Unidas emitió una dura condena. Estados Unidos, a través de la Enmienda Kennedy (1976) negaba toda ayuda militar a Chile (venta de armas) y establecía fuerte presión para que en nuestro país se restableciese la democracia, cumpliéndose tres condiciones:
-Un progreso significativo en el respeto de los derechos humanos.
-Que la venta fuese del interés nacional de Estados Unidos.
-Que las autoridades chilenas no ayudasen o encubriesen el terrorismo internacional.
Numerosos estados europeos suspendieron toda ayuda económica y toda cooperación. La prensa internacional se dedicó a publicar todos los días noticias y comentarios condenatorios sobre los crímenes del régimen.
Pero sin duda alguna, el mayor éxito del régimen en el campo internacional, fue el haber evitado la guerra con Argentina en 1978. Este conflicto tuvo su origen el hecho de que el gobierno argentino, también de carácter militar, declaró nulo el laudo arbitral de 1977 que ponía término a la disputa por la soberanía de las tres islas situadas al sur del canal Beagle: Picton, Nueva y Lenox. Las conversaciones diplomáticas no tuvieron buenas resultados y hubo preparativos bélicos a ambos lados de la cordillera.
No se vislumbraba salida pacífica alguna frente a los eminentes vientos de guerra que ya circulaban por los territorios de ambas naciones hermanas. Pero, la afortunada intervención del cardenal Antonio Samoré, quién propició y luchó con éxito por la mediación papal de Juan Pablo II, logró el restablecimiento de la paz y el dialogo. Chile expresó su agradecimiento en la visita papal el año 1987, el papa ratificaría, a través de la medición, soberanía chilena de las islas respectivas.
4.- Política Interna.
En un comienzo, La Junta Militar informo que gobernaría las Fuerzas Armadas en conjunto, alternándose los Comandantes en Jefe de las distintas ramas a la cabeza del Poder Ejecutivo, lo cual no fue así, sino que se tuvo a él como principal protagonista del gobierno, por ello su denominación de régimen autoritario, pues no tuvo los contrapesos necesarios a los largo de toda su gestión.
La nueva línea adoptada por el régimen militar se manifestó en la fijación de metas sin plazo. Primitivamente de la Junta tuvieron la categoría de jefes de Estado. Asumieron plenamente, con la declaración de que las Cámaras estaban en receso. En cambio, mantuvieron en sus roles respectivos a los organismos del Poder Judicial y a la Contraloría General de la República.
1.- La Junta Militar gobernaría de la siguiente forma: Poder Ejecutivo: General Pinochet y el Poder Ejecutivo: los restantes miembros de la Junta (crear las leyes y los decretos-ley).
2.- La nueva orientación había quedado esbozada en lo doctrinario el 11 de marzo de 1974, cuando el general Pinochet leyó ante el país dos documentos:
a) Declaración de Principios: Este documento forma las bases de la nueva institucionalidad del país. Rescata el principio de autoridad como fundamento de las sociedades políticas y civiles, careció de una ideología definida. Rescatando la idea de Patria, de Nación, incluso de la ideología portaliana consagrada en la Constitución Política del año 1925, reforzada en la Constitución de 1980.
b) Objetivo Nacional: Este programa realiza un lineamiento general del nuevo plan económico, el modelo Liberal o de Libre Mercado.
3.- Las medidas de excepción tomadas durante los primeros días se fueron perpetuando mediante una legislación ad-hoc. En lo fundamental: suspensión de la institucionalidad política consagrada en la Constitución de 1925, intervención y control de la prensa, de las universidades, estado de sitio, toque de queda, persecución de los funcionarios de la Unidad Popular.
4.- Prohibición de todo tipo de manifestación social, de todo tipo de actividad sindical, mantención del exilio y la ilegalidad de todo lo relacionado con las ideas de izquierda (socialistas, comunistas, marxista, anarquismo).
5.- La Doctrina de la Seguridad Nacional, se basaba en considerar al marxismo como enemigo, que por sus conexiones internacionales y sus tendencias revolucionarias, constituía la negación de la tradición de Chile.
El gobierno, si bien pudo establecer rápidamente en 1973 un control completo, consideró que el país se encontraba bajo los efectos de una guerra, y los enemigos de esta guerra se encontraban dentro de las fronteras de su territorio. En el curso de esta guerra, denominada por la oposición como “guerra sucia”, varios miles fueron arrestados y exiliados por el Consejo de Guerra o el Ministerio del Interior, a los países como Suecia, Australia, Canadá y Venezuela. Otros buscaron asilos en diferentes embajadas.
6.- Represión por parte del gobierno con la creación de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).
En octubre de aquel año descubrieron y atacaron la sede clandestina del MIR, y liquidaron a su directiva. En septiembre de 1974 cayeron víctimas de un atentado en Buenos Aires, el ex - Comandante de Jefe del Ejército, General Carlos Prats y su esposa. Muy pronto surgieron sospechas de que este atentado había sido obra de la dina.
En octubre de 1975, el dirigente demócrata cristiano Bernardo Leigthon y su esposa, que vivían exiliados en Roma, fueron heridos a tiros por agentes de la DINA, tales acciones fueron consideradas por algunos como un terrorismo de Estado.
La Constitución Política de 1980
En agosto de 1980, el gobierno convocó a un plebiscito para lograr la aprobación popular de un nuevo texto constitucional que fue analizado por el Consejo de Defensa del Estado, entre sus miembros se encontraban dos ex presidentes: Jorge Alessandri Rodríguez y Gabriel González Videla. Así fue como el 11 de septiembre se realizó el acto electoral para cumplir con este fin. Los resultados fueron 4.204.879 votos por la aprobación (esta cifra incluye los votos en blanco que , de acuerdo con la normativa dictada a propósito se sumaban al SI); 1.893.420 por el rechazó, y 173.569 votos nulos.
SI NO NULOS
67,04% 30,19% 2,77%
El texto constitucional aprobado entró en vigencia el 11 de marzo de 1981. Entre otros temas, la nueva carta fundamental estableció:
1) Un sistema presidencialista de gobierno.
2) Creó un Consejo de Seguridad Nacional, presidido por el primer mandatario e integrado por los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas, el Presidente del Senado, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia y el Contralor General de la República.
3) La exclusión del marxismo de la vida política nacional.
4) Establecimiento del periodo presidencial en 8 años. (Estableció que el presidente Pinochet estaría en ejercicio hasta 1988).
5) Establecimiento de la autonomía del Banco Central.
6) La creación de los senadores designados (se integraran al Senado los ex – presidentes de la República, por derecho propio y en carácter de vitalicios).
7) La segunda vuelta en las elecciones presidenciales y el sistema electoral binominal.
8) El presidente pierde poder con la inmovilidad de los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y de Orden.
9) Mantención del Estado de Emergencia.
10) La censura de la prensa e impedimento para el libre ejercicio de asociación, reunión, expresión e información.
El Rol de la Iglesia y la Defensa de los Derechos Humanos
Se creó en 1974 el comité Pro – Paz, que a principios de 1976 se convierte en la Vicaría de la Solidaridad, organismo que irá en ayuda material y espiritual de los perseguidos políticos y desamparados, dándole asistencia médica, legal y social.
El año 1985, la Iglesia Católica buscó lograr puntos de entendimiento de consenso amplio que aseguraran el regreso al sistema democrático. Los personajes más destacados en este periodo fueron el Cardenal Raúl Silva Henríquez y el Cardenal Juan Francisco Fresno solicitó a tres personalidades de distinta orientación política la redacción de un programa para alcanzar un acuerdo nacional de transición a la democracia. Ellos fueron Fernando Léniz, José Zabala, Presidente de la Asociación de Empresarios Cristianos; y Sergio Molina, ex ministro del gobierno de Frei Montalva.
Tras varios meses de complicadas negociaciones, en agosto de ese mismo año, los representantes de partidos de diversas tendencias firmaron el Acuerdo Nacional, en el que junto con expresar el deseo de entendimiento político, exigían plenas libertades civiles y elecciones parlamentarias y presidenciales libres.
La Vicaría de la solidaridad seguirá funcionando desde 1976 hasta 1992. Con posterioridad, otras instituciones de carácter no gubernamental asumieron la defensa de los derechos de las personas. Tal fue el caso de la Agrupación de Detenidos Desaparecidos, creada en 1975 y del Comité de Defensa del Pueblo (CODEPU), que se fundó en 1990.
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